¿Cómo saber si ha llegado el momento de usar audífonos?

¿Cómo saber si ha llegado el momento de usar audífonos?

Alrededor de una de cada cuatro personas mayores de 60 años convive con algún grado de pérdida auditiva, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En muchas familias surge la misma pregunta: ¿cómo saber si necesito audífonos y cuándo es el momento adecuado para dar ese paso?

La realidad es que la pérdida de audición suele avanzar de manera lenta y silenciosa. A menudo pasa desapercibida, especialmente cuando se normalizan hábitos como subir el volumen de la tele o tener que repetir frases con frecuencia.

Sin embargo, tal y como señalan desde Miaudífono, especializados en salud auditiva, prestar atención a estos pequeños cambios es clave, porque la pérdida auditiva influye no solo en la comunicación, sino también en la seguridad, la autoestima y la forma de relacionarse con los demás.

Comprender qué es la pérdida auditiva y cuándo puede aparecer resulta fundamental para detectar sus primeras señales y actuar de manera oportuna. Solo así, indican desde esta red de centros auditivos, “seremos capaces de proteger la salud auditiva y mantener la autonomía, la confianza y la calidad de vida de las personas mayores.”

¿Qué es la pérdida auditiva y cuándo aparece?

La pérdida auditiva es la disminución parcial o total de la capacidad de oír. Puede deberse a diferentes causas: la edad, la exposición prolongada a ruidos intensos, infecciones, enfermedades o factores hereditarios.

En la mayoría de los casos, la pérdida auditiva progresa de forma lenta. Los primeros síntomas suelen aparecer entre los 55 y 60 años, aunque algunas personas pueden notarlos antes, especialmente si han trabajado en ambientes ruidosos o tienen antecedentes familiares. A partir de los 70 años, la pérdida auditiva relacionada con la edad (presbiacusia) se vuelve mucho más frecuente y evidente.

Reconocer los síntomas no significa resignarse, sino dar el primer paso para mantener una buena calidad de vida y relaciones plenas con los demás.

Señales de pérdida auditiva en personas mayores

  • Dificultad para seguir conversaciones en lugares con ruido de fondo, como reuniones familiares, una señal frecuente de pérdida auditiva.
  • Subir demasiado el volumen de la televisión o la radio, hasta el punto de resultar molesto para los demás.
  • Pedir que repitan frases con frecuencia, especialmente si se habla en voz baja o hay varias personas hablando a la vez.
  • Sentir cansancio tras conversar, porque escuchar requiere un esfuerzo extra.
  • Evitar encuentros sociales, lo que puede ser un indicio de pérdida auditiva y riesgo de aislamiento.
  • No percibir sonidos cotidianos, como el timbre, el teléfono o el canto de los pájaros.

Audífonos: cómo ayudan a mejorar la audición en personas mayores

Los audífonos son pequeños dispositivos que se colocan en el oído o detrás de él y amplifican los sonidos para que la persona pueda percibirlos con mayor claridad. No “curan” la pérdida auditiva, pero mejoran significativamente la comunicación y la calidad de vida.

Existen diferentes tipos y tamaños, desde los más discretos dentro del canal auditivo hasta los que se sitúan detrás de la oreja. Los especialistas de Miaudífono destacan que elegir el tipo adecuado y acostumbrarse gradualmente a su uso es fundamental para su aceptación. Todos comparten el mismo objetivo: facilitar la audición en conversaciones, reducir el esfuerzo que requiere escuchar y ayudar a mantenerse conectado con el entorno.

Consecuencias de retrasar el uso de audífonos

Retrasar la decisión puede tener efectos que van más allá del oído. La pérdida auditiva no atendida puede favorecer el aislamiento social, incrementar el riesgo de depresión e incluso, según algunos estudios, acelerar el deterioro cognitivo en adultos mayores.

Aceptar la ayuda de unos audífonos no significa “hacerse viejo”, sino dar un paso hacia el bienestar personal y la conexión con los demás.

Cómo la familia puede apoyar a una persona con pérdida auditiva

Reconocer la necesidad de un audífono puede generar resistencia, ya que algunas personas lo asocian con “perder autonomía” o un signo de vejez. La familia puede marcar la diferencia:

  • Escuchar sin juzgar: dar espacio para que la persona exprese cómo se siente, sin presionar ni ridiculizar.
  • Evitar confrontaciones: usar frases empáticas como “me preocupa que no disfrutes tanto de las conversaciones” o “quizá podríamos consultar a un especialista para quedarnos más tranquilos”.
  • Ofrecer compañía: acompañar a la revisión auditiva transmite apoyo y seguridad.
  • Resaltar beneficios emocionales: escuchar bien permite seguir disfrutando de charlas, música o la voz de los nietos.
  • Tener paciencia: cada persona necesita su propio tiempo; insistir demasiado puede provocar rechazo.

Cómo dar el primer paso para saber si necesitamos un audífono

  • Hablar en familia: poner sobre la mesa lo que ocurre y cómo influye en la vida cotidiana ayuda a que la persona no se sienta sola.
  • Realizar revisiones periódicas: al igual que se controla la vista o la tensión arterial, una revisión auditiva regular es fundamental, incluso si los síntomas parecen leves. Según los expertos de Miaudífono, estas revisiones ayudan a identificar cambios a tiempo y orientar a las familias sobre el centro auditivo más adecuado.
  • Informarse sin miedo: conocer las opciones de apoyo auditivo ayuda a quitar miedos y falsas creencias.
  • Pensar en la calidad de vida: oír bien permite mantener relaciones plenas, participar activamente en la vida social y conservar la autonomía.

La pérdida de audición puede aparecer con el paso del tiempo, pero no tiene por qué convertirse en un obstáculo para vivir plenamente. Detectar las señales y actuar a tiempo es un gesto de cuidado hacia uno mismo y hacia quienes nos rodean. Tomar las medidas oportunas permite seguir participando con normalidad en la vida cotidiana, mantener la confianza en uno mismo y disfrutar plenamente de cada experiencia, sin que la pérdida auditiva sea límite para ello.

 

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