Cómo combatir el edadismo: cambiar la mirada para construir una sociedad más justa

Cómo combatir el edadismo: cambiar la mirada para construir una sociedad más justa

El edadismo —la discriminación por motivos de edad— es una de las formas de exclusión más invisibles, pero también más normalizadas.  La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que una de cada dos personas en el mundo tiene actitudes edadistas (Informe Mundial sobre el Edadismo, 2021). Este tipo de discriminación tiene efectos reales: limita oportunidades laborales, debilita la autoestima y deteriora el bienestar físico y emocional.

Combatir el edadismo no es solo cuestión de respeto: es una cuestión de justicia social y de mirada.

Acabar con el edadismo implica actuar en distintos niveles: personal, institucional y cultural. Todos juntos, como sociedad, deberíamos trabajar para lograrlo de manera práctica y consciente. Cómo:

1. Revisando nuestras propias creencias

El primer paso para combatir el edadismo está en reconocerlo dentro de nosotros mismos.
A veces lo expresamos sin darnos cuenta: al infantilizar a una persona mayor, al asumir que “ya no puede” o al pensar que el envejecimiento es una pérdida. Cambiar esas ideas implica entender la edad como una etapa de plenitud, no de declive.

2. Usando un lenguaje respetuoso

El lenguaje moldea la forma en que pensamos. Por eso, evitar expresiones paternalistas como “nuestros mayores” o “ya no está para eso” ayuda a construir una narrativa más digna.
Hablar de “personas mayores”, “personas con experiencia” o “personas en plenitud” restituye la individualidad y el valor de cada historia.

3. Promoviendo la inclusión social y laboral

El edadismo también se combate creando espacios donde todas las edades convivan.
En el ámbito laboral, esto significa fomentar la diversidad generacional, aprovechar la experiencia acumulada y ofrecer oportunidades reales de participación y aprendizaje continuo.

La Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA) recuerda que las personas mayores no son un grupo homogéneo ni dependiente, sino diverso, activo y con capacidad de decisión. Así queda expuesto en la traducción que realizan del manifiesto de la Plataforma AGE Europa, ‘La Europa que queremos es para todas las edades, donde se pide “acabar con los prejuicios y la discriminación hacia las personas mayores y combatirlos con determinación” fomentando la participación y el envejecimiento activo.

4. Fomentando el contacto intergeneracional

El contacto entre generaciones es una de las herramientas más efectivas contra el edadismo.
Escuchar, compartir y convivir nos ayuda a romper estereotipos y a reconocer que cada etapa de la vida tiene su propio valor y belleza.

5. Dando voz a las personas mayores

Combatir el edadismo significa también dejar de hablar sobre las personas mayores para empezar a hablar con ellas.
Incluir su voz en las decisiones que afectan a su bienestar, su entorno o sus cuidados es una muestra de respeto y reconocimiento.

El papel de las empresas y los medios

Los medios de comunicación y las empresas tienen una enorme responsabilidad en este cambio.
Mostrar imágenes positivas, promover campañas que valoren la experiencia y ofrecer oportunidades laborales diversas ayuda a transformar la percepción colectiva del envejecimiento.

En Brunimarsa creemos que cuidar no es sustituir, sino acompañar con respeto y presencia, viendo a cada persona más allá de su edad. Nuestro modelo Triple C —cuidar de las personas, de las familias y de los cuidadores— refleja ese compromiso con la dignidad y el valor de cada etapa de la vida.

Combatir el edadismo es cuidar mejor

Cuidar bien empieza por mirar sin prejuicios.
Por reconocer la historia, la autonomía y el valor de cada persona.
Por entender que el envejecimiento no es un problema, sino una conquista social que merece celebrarse.

Acabar con el edadismo no requiere grandes discursos, sino pequeños gestos cotidianos que cambian la forma en que nos relacionamos.

Y en Brunimarsa creemos que ese cambio, aunque empiece en la mirada, transforma mucho más: transforma la forma de cuidar, convivir y vivir.

 

CONTENIDO RELACIONADO