Cómo hablar de temas difíciles con tus padres
La comunicación es un aspecto esencial en el cuidado de personas mayores. Que ésta sea abierta y fluida, y esté enmarcada siempre en un contexto de confianza y comprensión, es esencial para que el acompañamiento sea adecuado. Hay que ser conscientes que durante el cuidado de una familia van a tener lugar, de una forma u otra, circunstancias difíciles y delicadas, tanto para la persona mayor como para los familiares y cuidadores. Cuestiones económicas, situaciones relacionadas con el cuidado, con la salud o con la actividad física que serán necesarias de abordar. Estos casos requieren de una conversación pausada y efectiva, repleta de cariño y escucha activa. Por tanto, no se trata de ver únicamente cómo hablar de temas difíciles con tus padres, sino de cómo hacerlo en el momento y del modo adecuado; y de cómo lograr que durante todo este proceso las personas mayores se sepan comprendidas y queridas.
Preparación para la conversación
La parte previa a esta conversación es casi de tanta importancia como la del propio diálogo. Habitualmente, hablamos de temas complejos, que requerirán un esfuerzo tanto para quien tiene que hablar como para quien tiene que escuchar. Hay que saber que estas conversaciones pueden llegar a ser una forma de fortalecer las relaciones. La preparación es necesaria para que esta conversación tenga lugar del modo adecuado y en el mejor momento posible.
- Reflexiona sobre tus propios sentimientos
Dedicar un tiempo previo para enfocar bien esta conversación será de gran importancia para que esta tenga lugar de la mejor forma posible. Comprender qué sentimientos genera la situación que se está viviendo podrá ayudar a elegir las palabras adecuadas y el modo más acertado de comunicarse. En este momento es esencial también ponerse en el lugar de la persona mayor, para comprender al máximo su situación y hacerse cargo de lo que puede sentir durante el diálogo.
- Escoge el momento adecuado
Nunca existe un momento ideal para tener una conversación difícil, pero es importante procurar que el momento sea el más propicio para que esta conversación tenga lugar. El entorno es importante. Es necesario un lugar tranquilo y sin ruidos, que permitan una comunicación tranquila y positiva. Por otro lado, conviene tener muy presentes los tiempos de la persona mayor. Por motivos del envejecimiento, o como consecuencia de patologías que están sufriendo, las personas mayores pueden tener horas del día donde habitualmente se encuentran peor. Algunos, quizá por problemas para conciliar el sueño, suelen tener malestar por la mañana. Otros pueden sentirse profundamente cansados por la tarde-noche. También es importante tener presente el estado de ánimo de la persona mayor, siendo quizá un motivo para retrasar la conversación.
Técnicas de comunicación efectiva
Una vez preparada la conversación y visto el momento adecuado para que esta tenga lugar, es necesario trabajar el cómo. Esto será clave para que la comunicación sea eficaz. En este punto, el estado de salud física de la persona mayor se torna fundamental. Con el paso de los años las capacidades cognitivas se ven mermadas, en mayor o menor medida. También es frecuente una pérdida de agudeza de la vista y el oído, sentidos de gran importancia para una correcta comunicación. A esto se le pueden sumar algunas enfermedades con gran prevalencia en la tercera edad, como el Alzheimer, la demencia, el párkinson o un ictus. Tener esto presente y ser consciente de ello, es importante para adecuar el diálogo a estas circunstancias concretas.
- Habla con claridad y paciencia
Es importante emplear un lenguaje claro y fácil de entender, evitando hacer demasiadas preguntas seguidas y frases largas y complejas. Conviene hablar con claridad, repitiendo aquellas cosas que se vea que no se han comprendido o que no se han explicado correctamente. La paciencia y la comprensión son fundamentales para que la comunicación sea la adecuada.
- Utiliza el lenguaje corporal adecuado
La comunicación no verbal es de gran importancia para que una conversación se desarrolle adecuadamente. Permite transmitir una gran cantidad de información sin necesidad de utilizar palabras. Además, modula de alguna manera el tono de aquello que se está diciendo. Mantener contacto visual ayuda a transmitir empatía y permite una mayor conexión emocional. No es lo mismo comunicar algo doloroso con un rostro serio que con una sonrisa y mirada de cariño. En el segundo caso, es más fácil hacer palpable que todo está haciéndose por cariño y con el mejor de los deseos. Además, el lenguaje corporal puede ayudar a clarificar la conversación, ayudando a superar las barreras sensoriales como la auditiva.
Temas comunes y cómo abordarlos
Como hemos señalado, las situaciones que tendrá que vivir cada familia serán muy distintas y cada una deberá gestionarlas a su modo. De todas formas, en general, hay una serie de temas comunes que habitualmente tienen lugar en el cuidado de un familiar. Estos son temas delicados, y las perspectivas y opiniones pueden diferir. Compartimos algunos consejos para abordarlos de la mejor forma posible.
- Salud y bienestar
Es uno de los temas más comunes y, en ocasiones, más difíciles de abordar con las personas mayores. Aceptar las limitaciones físicas es un proceso costoso, y en ocasiones se tarda un tiempo en asumir esta realidad. Para que esta conversación sea operativa, es útil proponer actividades físicas adecuadas, que beneficien su salud pero que sean realistas y se adapten a su situación. En muchos casos, una orientación y preparación especializada puede ser de gran ayuda. Esto puede ser beneficioso tanto en el ámbito de la actividad física como en el de hábitos alimenticios.
- Finanzas y asuntos legales
Hablar sobre finanzas y asuntos legales con personas mayores puede ser una oportunidad para fortalecer su seguridad y tranquilidad. Es de gran ayuda establecer prácticas sencillas que permitan evitar los fraudes y las ciberestafas. Conversar sobre organizar y actualizar documentos esenciales, como testamentos y poderes notariales, además de sobre una gestión buena del presupuesto, puede ser de gran ayuda para su bienestar y salud emocional. En este caso, también puede ser oportuno sugerir consultas con asesores financieros o abogados especializados.
- Independencia y seguridad
Mantener la independencia en la edad avanzada es beneficioso tanto para la salud física como para la mental, aumentando la confianza, autoestima y la calidad de vida. De todas formas, esta independencia se va viendo mermada con el envejecimiento debido a las limitaciones físicas que de forma natural van surgiendo. Habrá que tener esto presente para velar por la seguridad y cuidado de la persona mayor. En estas ocasiones, puede ser de gran ayuda la presencia de un cuidador, que acompañe a la persona mayor y le dé seguridad. Para muchos mayores esto supone un gran paso. Es importante escuchar sus preocupaciones y hacer ver que este paso se plantea para preservar su autonomía y bienestar.
Manejo de reacciones emocionales
Sea cual sea la conversación que ha tenido lugar, conviene tener muy presente que la reacción de la persona mayor requerirá de una combinación de paciencia, comprensión y cariño. Es posible que la primera respuesta sea una negativa, y ante ello es crucial responder con empatía, reconociendo sus sentimientos y permitiéndoles expresar sus preocupaciones sin interrupciones. Ser paciente es vital, ya que cada persona necesita su propio tiempo para asimilar la información.
La escucha activa es esencial para abordar sus inquietudes de manera válida y respetuosa, asegurando que se sientan comprendidos en todo momento. A veces, compartir experiencias personales similares o historias de otras personas en situaciones similares puede ayudar a normalizar sus sentimientos y ofrecer perspectivas útiles. Crear un entorno tranquilo y sin presiones también contribuye a que se sientan más cómodos y abiertos al diálogo.
En definitiva, conviene recordar que a pesar de lo desafiantes que pueden ser estas conversaciones, abordar temas difíciles con nuestros padres mayores es una oportunidad invaluable para fortalecer nuestros lazos y mostrarles cuánto nos importan. Estas charlas nos permiten demostrar nuestro apoyo y cariño, reafirmando nuestro deseo de que lo único que nos importa es su felicidad y bienestar.