Verano intergeneracional: claves para conectar con nuestros mayores
De forma natural, tendemos a relacionarnos con personas de la misma edad, con quien puede ser más sencillo compartir gustos o aficiones. Pero tener contacto con personas de diferentes edades ofrece numerosos beneficios, tanto para las personas mayores como para las jóvenes. Entendemos como relaciones intergeneracionales cuando personas de grupos de edad diferentes comparten tiempo, experiencias o vivencias de forma continuada en el tiempo. Los meses de verano ofrecen muchas posibilidades para que estos encuentros tengan lugar. Recogemos algunas claves para desarrollar un verano intergeneracional, que refuerce los lazos con nuestros mayores.
Beneficios de las relaciones intergeneracionales para los adultos mayores
Las actividades que fomentan la interacción entre distintas generaciones han demostrado ser altamente beneficiosas para la salud física, cognitiva y emocional de las personas mayores, siendo un elemento clave su bienestar integral. Conocer algunos de estos beneficios concretos puede servir como impulso para fomentar las relaciones intergeneracionales en verano.
- Mejora el respeto entre generaciones. Pasar tiempo juntos es esencial para eliminar los prejuicios que puedan existir entre generaciones. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 1 de cada 3 personas mayores de 60 años han experimentado algún tipo de discriminación o abuso en el último año. Las relaciones intergeneracionales se posicionan como una gran vía para erradicar el edadismo.
- Una ayuda para mantener la mente activa. El hecho de pasar tiempo juntos, sumado a la variedad de actividades conjuntas que pueden llevar a cabo jóvenes y mayores, es de gran ayuda para la estimulación cognitiva de los mayores, trabajando aspectos concretos como la comunicación o la memoria.
- Reduce el sentimiento de soledad. Son actividades socializadoras que tienen lugar regularmente, que generan un ambiente agradable, refuerzan lazos y disminuyen el aislamiento.
- Impacto positivo en la salud mental. Estas relaciones mejoran la autoestima y aumentan los deseos de mantenerse activo y con fuerzas. El hecho de mejorar en actividades comunicativas o sociales supone también un influjo de ánimo. Esto disminuye el riesgo de sufrir depresión.
Los beneficios, de todas formas, no tienen lugar únicamente en las personas mayores, sino que este intercambio intergeneracional beneficia también a los más jóvenes. Pasar tiempo juntos elimina posibles prejuicios hacia las personas mayores, rompe barreras y aumenta los lazos entre ellos. Es una gran oportunidad para intercambiar conocimientos y experiencias, permitiendo a los jóvenes aprender de la sabiduría y las vivencias de las generaciones mayores. También, al compartir actividades y pasar tiempo con personas de diferentes edades, los jóvenes desarrollan habilidades de comunicación y empatía, esenciales para su crecimiento personal y profesional.
Ideas de actividades intergeneracionales
El ocio, el deporte o las aficiones se ofrecen como canales idóneos para conectar a las generaciones en verano. Son muchos momentos del día a día los que se pueden adaptar, y que emergen como una gran oportunidad para que mayores y jóvenes fortalezcan sus vínculos. Aunque es algo que dependerá de las circunstancias particulares de cada familia, recogemos algunas actividades que pueden fomentar la interacción entre generaciones.
- Senderismo en familia. Esta actividad ofrece una gran variedad de beneficios físicos, mentales y emocionales que pueden mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Hacerlo de la mano de los más jóvenes puede suponer un impulso extra para llevar a cabo la actividad. Conviene dedicar tiempo a planificar la ruta, viendo que el recorrido se adapta a las condiciones de todo el grupo.
- Juegos de mesa. Como hemos hablado en otras ocasiones, estos son de gran ayuda para mantenerse mentalmente activos: mejoran la memoria, la capacidad de concentración y son un gran elemento socializador. La diversión que pueden propiciar ofrece una gran oportunidad para conectar a jóvenes y mayores.
- Conexión digital. La tecnología se ha convertido en una herramienta de gran utilidad para mejorar la calidad de vida de las personas mayores, facilitando su día a día y promoviendo su bienestar. Pero en ocasiones las personas mayores se ven perdidos o confundidos ante estas. Los jóvenes han nacido inmersos en estas tecnologías. Ver películas juntos, jugar a algún juego o enseñar a utilizar alguna aplicación del móvil puede servir como ocasión para estrechar los vínculos entre ellos.
- Actividades de estimulación cognitiva. La estimulación cognitiva en adultos mayores les ayuda a aumentar y mantener los potenciales necesarios para manejarse con el entorno. Actividades como clubes de lectura, talleres artísticos o ejercicios de memoria o atención son una opción acertada para la convivencia intergeneracional.
Claves para organizar un verano intergeneracional
El verano es bastante propicio para desarrollar la convivencia intergeneracional de la que hemos hablado a lo largo de este artículo, pudiendo así tener una experiencia enriquecedora y divertida para todos los miembros de la familia. Terminamos este contenido ofreciendo cinco claves para que los planes de verano intergeneracionales se desarrollen de la mejor forma posible.
- Planifica las actividades para que sean inclusivas y estén adaptadas a las diferentes capacidades, gustos y circunstancias de cada persona.
- Establece un equilibrio. Combinar planes dinámicos con otros más tranquilos o relajantes puede ser una de las claves para conectar generaciones.
- Ten en cuenta los peligros del calor. Las altas temperaturas pueden causar fatiga y agotamiento, por lo que organizar actividades en interior o en horas de menos calor es importante.
- Aprovecha cursos o talleres intergeneracionales que se organizan en verano. Son fechas donde habitualmente tienen lugar campamentos de verano, talleres o cursos intergeneracionales.
- Celebraciones en familia. Durante los meses de verano puede ser más fácil reunir a la familia, disfrutando juntos de algunos días festivos. Es una gran ocasión para fortalecer las relaciones familiares y cultivar la relación entre jóvenes y mayores.
En conclusión, el verano se presenta como una maravillosa oportunidad para tejer lazos entre generaciones, regalando momentos únicos y de aprendizaje mutuo. Estas relaciones intergeneracionales son un tesoro invaluable, especialmente para nuestros mayores, quienes en muchas ocasiones encuentran en el cariño y la energía de los más jóvenes una fuente de vitalidad y alegría.