<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Brunimarsa</title>
	<atom:link href="https://brunimarsa.es/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://brunimarsa.es/</link>
	<description>Cuidamos de las personas que quieres</description>
	<lastBuildDate>Fri, 25 Jul 2025 12:47:07 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.2</generator>
	<item>
		<title>Mi madre se queda sola en agosto: ¿cómo saber si está realmente bien?</title>
		<link>https://brunimarsa.es/mi-madre-se-queda-sola-en-agosto-como-saber-si-esta-realmente-bien/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ana Rico]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 25 Jul 2025 12:28:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Mayores]]></category>
		<category><![CDATA[Salud y Bienestar]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://brunimarsa.es/?p=6413</guid>

					<description><![CDATA[<p>Agosto es ese mes en el que todo parece detenerse. Las calles se vacían, los horarios cambian y, por unos días, incluso el reloj parece ir más despacio. Pero no para todos. Mientras muchos aprovechamos</p>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/mi-madre-se-queda-sola-en-agosto-como-saber-si-esta-realmente-bien/">Mi madre se queda sola en agosto: ¿cómo saber si está realmente bien?</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Agosto es ese mes en el que todo parece detenerse. Las calles se vacían, los horarios cambian y, por unos días, incluso el reloj parece ir más despacio.<br />
Pero no para todos.</p>
<p>Mientras muchos aprovechamos para descansar o cambiar de aires, la mayoría de <strong>personas mayores prefieren quedarse en casa solas en verano</strong>…, en su entorno, con sus rutinas y su silencio conocido. Y aunque digan que están bien, aunque lo repitan con esa entereza que les caracteriza, la inquietud (que no siempre desaparece en respuesta a una de nuestras llamadas) se nos instala en la cabeza.</p>
<p>No se trata solo de saber si ha comido o si ha dormido bien. Es otra cosa. Más sutil. Una mezcla de intuición y de duda.</p>
<p><strong>¿Estará de verdad bien? ¿O simplemente no quiere preocuparme?</strong></p>
<p>Hay silencios que no se escuchan por teléfono, y detalles que no caben en un “todo bien”. Y es justo ahí donde empieza la preocupación real.</p>
<h2><span style="color: #06606c;">El “todo bien” que no siempre lo está</span></h2>
<p>Las personas mayores tienden a proteger a sus hijos. No quieren molestar, no quieren preocupar. Y, en ese intento de mostrarse fuertes, minimizan síntomas, incomodidades, pequeños cambios en su día a día.</p>
<p>A veces, lo hacen de forma consciente. Otras veces, simplemente no identifican que algo no está funcionando como antes: una cita médica olvidada, la comida recalentada tres días seguidos, la comida descongelada hace varios días, la misma ropa durante una semana. <strong>Señales de alerta en mayores</strong> que pueden parecer insignificantes. Incluso pasar desapercibidas. Pero que cuando hablamos de <strong>personas mayores solas en verano</strong>, pueden querer significar algo.</p>
<h2><span style="color: #06606c;">Lo que sí puedes percibir… si sabes cómo mirar (incluso desde lejos)</span></h2>
<p>Una llamada diaria puede no ser suficiente si solo se pregunta “¿cómo estás?” y se recibe un “bien” como respuesta.</p>
<p><strong>El bienestar no siempre se mide en palabras, sino en matices</strong>: cómo suena la voz, cuántos segundos tarda en responder, si menciona a otras personas o solo repite los mismos temas. Si recuerda lo que le contaste ayer. O si empieza a hablar más del pasado que del presente.</p>
<p><strong>Hay formas de leer entre líneas</strong> sin invadir. De notar si ha perdido interés por las pequeñas rutinas que antes le daban alegría. De observar si hay una tristeza ligera (de esa clase que se instala sin hacer ruido, pero va vaciando los días).</p>
<p><strong>Y hay otras señales</strong> que también pueden indicar que algo se está desajustando, aunque la conversación parezca normal:</p>
<ul>
<li>Si le cuesta encontrar palabras sencillas y recurre a rodeos.</li>
<li>Si parece más desorientado con los horarios o los días de la semana.</li>
<li>Si evita detalles o responde con frases muy genéricas.</li>
<li>Si te cuenta que ha tenido alguna caída, aunque “sin importancia”.</li>
<li>O si hay largas pausas antes de contestar&#8230; como si estuviera reorganizando pensamientos.</li>
</ul>
<p>A veces, lo que cambia no es lo que dice, sino <strong>cómo lo dice</strong>. Y ahí es donde empiezan a mostrarse las <strong>señales de alerta en mayores</strong>, aunque parezcan sutiles.<br />
Y otras veces, lo que más alerta es que ya no cuente nada.</p>
<h2><span style="color: #06606c;">El calor también cambia las emociones (y no siempre lo sabemos)</span></h2>
<p>Durante el verano, muchas <strong>personas mayores solas en verano</strong> experimentan alteraciones en el sueño, menor apetito, fatiga persistente. Lo preocupante es que estos efectos no siempre se atribuyen al calor: a veces se confunden con signos de depresión, ansiedad o deterioro cognitivo, y otras veces —peor aún— se normalizan y no se abordan.</p>
<p>La <a title="Sociedad Española de Geriatría y Gerontología" href="https://www.segg.es/" target="_blank" rel="noopener">Sociedad Española de Geriatría y Gerontología</a> advierte que las personas mayores <strong>tienen menor capacidad para autorregular la temperatura</strong> interna: el cuerpo de una persona mayor no enfría con facilidad, y esa sobrecarga física tiene consecuencias que pueden alertarnos.</p>
<p>Varios geriatras del grupo de hospitales Quirónsalud destacan que, en verano, las enfermedades crónicas y ciertos medicamentos (como diuréticos o hipotensores) pueden, además, agravar la respuesta al calor, provocando síntomas que incluyen <strong>confusión, debilidad, hipotensión o agotamiento emocional</strong>.</p>
<p>Lo que en otros puede ser un simple “cansancio por el calor”, en una persona mayor puede traducirse <strong>en apatía, irritabilidad, desorientación o confusión leve. </strong>Todas ellas pueden ser señales de alerta en mayores, especialmente si hay una enfermedad previa, particularmente si se trata de una patología neurodegenerativa.</p>
<p>También el <strong>ritmo circadiano se ve alterado</strong>: las noches largas y calurosas, el exceso de luz al final del día o los ruidos inusuales del verano pueden afectar directamente al descanso y al estado de ánimo. Un mal sueño mantenido en el tiempo puede amplificar síntomas de ansiedad, tristeza o incluso generar pequeños episodios de delirio.</p>
<p>Por eso, entender que <strong>el verano no es solo una estación meteorológica</strong>, sino un entorno emocional diferente, es clave. Cambian los horarios, cambia la luz, cambia el ruido exterior… y todo eso puede afectar más de lo que imaginamos.<br />
Y lo más importante: <strong>no siempre lo verbalizan, pero sí lo sienten</strong>.</p>
<h2><span style="color: #06606c;">No es cuestión de controlar, sino de acompañar (aunque sea a distancia)</span></h2>
<p><strong>¿Qué hacer si notas alguna de estas señales en tus padres mayores?</strong> Lo primero es no restarles importancia, pero tampoco dejarse llevar por el miedo. A veces, un pequeño cambio de ánimo o de rutina puede resolverse con más atención, más conversación o una visita en persona.</p>
<p>El objetivo no es llamar más veces. Es <strong>llamar mejor</strong>. Establecer pequeñas rutinas significativas: que te cuente qué comió, que te diga si ha salido al balcón, que recuerde qué día es.</p>
<p>Si puedes implicar a algún vecino, amiga o cuidadora de confianza, mejor aún. A veces, una red de apoyo suave, discreta pero constante, es el gesto más poderoso de afecto.</p>
<p>Pero si la sensación persiste —si algo no encaja del todo, si intuyes que hay más de lo que se está diciendo—, no lo ignores.</p>
<p>Habla con tu madre o tu padre con calma, sin alarmismo. Si ya has percibido alguna de estas <strong>señales de alerta en mayores</strong>, validar lo que siente es el primer paso para acompañar mejor. Pregunta sin juzgar. Escucha lo que dicen… y lo que no dicen. A veces, un pequeño empujón, una conversación bien cuidada, puede abrir la puerta a una ayuda que ellos también necesitan pero no saben cómo pedir.</p>
<p>Y si lo necesitas, busca apoyo profesional. Puedes consultarlo con el centro de salud, o pedir orientación a una entidad especializada. En estos casos, <strong>los cuidados a distancia</strong> pueden marcar la diferencia.</p>
<p>Cuidar no siempre es estar, <strong>pero sí es estar atentos</strong>. A los cambios pequeños, a lo que no se dice, a lo que empieza a desordenarse sin que nadie lo note.</p>
<p><span style="color: #06606c;"><a style="color: #06606c;" title="Brunimarsa, cuidado y atención domiciliaria de personas mayores" href="https://brunimarsa.es/cuidado-de-mayores/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><strong>En Brunimarsa</strong></a></span> estamos aquí también para eso: para ayudarte a interpretar esas señales, acompañarte en las decisiones y ofrecer alternativas si crees que ha llegado el momento de reforzar los cuidados.</p>
<p>Por eso,  durante los meses más delicados para <strong>personas mayores solas en verano</strong>, reforzamos el acompañamiento, el contacto, el seguimiento cercano. No para ocupar el lugar de nadie, sino para sumar presencia cuando más se necesita</p>
<p><strong>Porque el cuidado no se interrumpe.</strong><br />
Y porque sabemos que tú haces lo que puedes… aunque a veces sientas que no es suficiente.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span id="more-6413"></span></p>
<p><strong><span style="color: #10b5cc; font-size: 21px;">CONTENIDO RELACIONADO</span></strong></p>
<ul>
<li><a title="Caídas en verano: por qué aumentan en las personas mayores y cómo prevenirlas" href="https://brunimarsa.es/caidas-en-verano-por-que-aumentan-en-las-personas-mayores-y-como-prevenirlas/" target="_blank" rel="dofollow noopener">Caídas en verano: por qué aumentan en las personas mayores y cómo prevenirlas</a></li>
<li><a title="El impacto del calor en la calidad del sueño de los mayores: estrategias para un descanso óptimo en verano" href="https://brunimarsa.es/impacto-del-calor-en-la-calidad-del-sueno-de-los-mayores/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>El impacto del calor en la calidad del sueño de los mayores: estrategias para un descanso óptimo en verano</u></a></li>
<li><a title="Cómo el calor afecta a la eficacia de los medicamentos" href="https://brunimarsa.es/como-el-calor-afecta-a-la-eficacia-de-los-medicamentos/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Cómo el calor afecta a la eficacia de los medicamentos</u></a><u></u></li>
<li><a title="Cuidado de la piel en personas mayores durante el verano: mitos, realidades y consejos prácticos" href="https://brunimarsa.es/cuidado-de-la-piel-en-personas-mayores/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Cuidado de la piel en personas mayores durante el verano: mitos, realidades y consejos prácticos</u></a><u></u></li>
<li><a title="Actividades para personas mayores en verano: talleres, ideas y consejos para un verano activo y seguro" href="https://brunimarsa.es/actividades-y-talleres-para-que-nuestros-mayores-sigan-activos-en-verano/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Actividades para personas mayores en verano: talleres, ideas y consejos para un verano activo y seguro</u></a></li>
<li><a title="Verano intergeneracional: claves para conectar con nuestros mayores" href="https://brunimarsa.es/verano-intergeneracional-claves-para-conectar-con-personas-mayores/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Verano intergeneracional: claves para conectar con nuestros mayores</u></a></li>
<li><a title="Cómo afecta el verano al Alzheimer y cómo cuidarlo mejor" href="https://brunimarsa.es/comportamiento-alzheimer-verano/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Cómo afecta el verano al Alzheimer y cómo cuidarlo mejor</u></a></li>
<li><a title="Cómo afecta el calor a las personas mayores, consejos para el verano" href="https://brunimarsa.es/como-afecta-el-calor-a-las-personas-mayores-verano/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Cómo afecta el calor a las personas mayores, consejos para el verano</u></a></li>
</ul>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/mi-madre-se-queda-sola-en-agosto-como-saber-si-esta-realmente-bien/">Mi madre se queda sola en agosto: ¿cómo saber si está realmente bien?</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Caídas en verano: por qué aumentan en las personas mayores y cómo prevenirlas</title>
		<link>https://brunimarsa.es/caidas-en-verano-por-que-aumentan-en-las-personas-mayores-y-como-prevenirlas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ana Rico]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 10 Jul 2025 06:21:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Mayores]]></category>
		<category><![CDATA[Salud y Bienestar]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://brunimarsa.es/?p=6392</guid>

					<description><![CDATA[<p>La caída de una persona mayor puede cambiar su vida en un segundo. Fracturas, hospitalizaciones y, en muchos casos, una pérdida de autonomía que resulta difícil de recuperar. Lo que pocas familias saben es que, en</p>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/caidas-en-verano-por-que-aumentan-en-las-personas-mayores-y-como-prevenirlas/">Caídas en verano: por qué aumentan en las personas mayores y cómo prevenirlas</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>La caída de una persona mayor puede cambiar su vida</strong> en un segundo. Fracturas, hospitalizaciones y, en muchos casos, una pérdida de autonomía que resulta difícil de recuperar. Lo que pocas familias saben es que, <strong>en verano, este riesgo aumenta aún más.</strong></p>
<p>El calor extremo y la deshidratación pueden provocar <strong>bajadas de tensión y mareos</strong>. Los cambios de calzado y las duchas más frecuentes dejan suelos húmedos y resbaladizos. Son factores que parecen inofensivos, pero que juntos convierten cualquier paso en una amenaza silenciosa para su seguridad y su independencia<strong>. Aprender a identificar estos riesgos</strong>, <strong>especialmente los que aparecen con el calor </strong>y las rutinas de verano, es esencial para ayudarles a prevenir caídas y mantener su confianza día a día.</p>
<p><strong>Las caídas  no son un simple accidente</strong>. Para muchas personas mayores, suponen un antes y un después. Más allá del golpe o la fractura, <strong>generan un impacto profundo en su confianza</strong> y en su manera de moverse por casa o por la calle. Después de una caída, es común que aparezca el miedo a caminar, a tropezar de nuevo, a no poder levantarse si sucede otra vez. <strong>Ese miedo provoca que empiecen a moverse menos</strong>, y cuanto menos se mueven, más pierden fuerza y equilibrio. Es un círculo que, poco a poco, puede llevarlos a depender de otros para las cosas más sencillas de su vida diaria.</p>
<p><strong>En verano, este riesgo se amplifica </strong>por las altas temperaturas y sus efectos en el cuerpo. Con el calor, el organismo pierde líquidos con más facilidad y la deshidratación es más frecuente. Esto puede provocar que la tensión arterial baje de manera repentina, <strong><span style="color: #10b5cf;">generando mareos o sensación de inestabilidad</span></strong>. Además, <strong>muchas personas mayores toman medicación</strong> para la hipertensión, el corazón o para eliminar líquidos, y en los meses de calor <strong>esos mismos medicamentos pueden favorecer</strong> aún más estas bajadas de tensión.</p>
<p>A todo esto se suman los <strong>pequeños cambios de rutina que trae el verano</strong>. El calzado de esta época suele ser más abierto y ligero, pero en muchas ocasiones no ofrece la sujeción adecuada. Las duchas más frecuentes, para aliviar el calor, aumentan la humedad en suelos y baños, y con ello el riesgo de resbalar. Incluso salir a terrazas o patios con suelos irregulares, o caminar después de estar sentados mucho tiempo, puede convertirse en un momento de peligro si no se tiene cuidado.</p>
<h2><span style="color: #06606c;"><strong>Prevención real: qué hacer para evitar caídas de personas mayores en verano</strong></span></h2>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Cuida su hidratación para evitar mareos y bajadas de tensión</strong></span></h3>
<p><strong>En verano</strong>, el cuerpo de las <strong>personas mayores pierde agua con mayor facilidad</strong>, incluso aunque no lleguen a sentir sed. Esta deshidratación silenciosa puede provocar, como adelantábamos, <strong>bajadas de tensión repentinas</strong>, mareos e <strong>inestabilidad al caminar</strong>. Lo que pocas personas saben es que, en muchos casos, estas bajadas de tensión son asintomáticas. No siempre sienten mareo antes de desplomarse. Su cuerpo reacciona con un descenso rápido de la presión arterial y, <strong>sin previo aviso, pierden la estabilidad</strong>. Por eso, más allá de beber un vaso de agua ocasional, su organismo necesita un <strong>aporte constante de líquidos</strong> para mantener su equilibrio interno y prevenir desvanecimientos inesperados. Además del agua, las frutas frescas como sandía o melón, y los caldos suaves, son opciones que ayudan a hidratarles y a nutrir su cuerpo al mismo tiempo. Ofrecerles pequeñas cantidades de líquido varias veces al día es un gesto que, aunque parezca sencillo, <strong>puede evitar un susto mayor.</strong></p>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Revisa su medicación antes del verano</strong></span></h3>
<p>Las personas mayores suelen tomar <strong>varios fármacos a diario</strong>, entre ellos diuréticos, antihipertensivos o medicación para el corazón. Lo que no se suele tener en cuenta es que, con la llegada del calor, <strong>estos medicamentos pueden intensificar sus efectos</strong>, provocando bajadas de tensión más pronunciadas o deshidratación. A menudo, las familias atribuyen sus mareos o debilidad al calor en sí, cuando en realidad puede haber <strong>un factor farmacológico detrás</strong>. De hecho, los medicamentos diuréticos, antihipertensivos, sedantes y antidepresivos multiplican el riesgo de caídas en verano porque <strong>el calor potencia sus efectos secundarios</strong>. Por eso, antes de que empiecen los días más calurosos, es recomendable <span style="color: #10b5cf;"><strong>consultar con su médico si es necesario ajustar dosis o modificar horarios de toma</strong></span>. <strong>Revisar su medicación</strong> no es un simple trámite médico: es una medida de cuidado y prevención que puede evitar caídas y complicaciones mayores en esta época.</p>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Apuesta por un calzado seguro incluso dentro de casa</strong></span></h3>
<p>Aunque las sandalias y el calzado ligero sean cómodos y frescos, <strong>muchas veces no ofrecen la sujeción adecuada</strong> para un paso firme. Para las personas mayores, un calzado abierto <strong>sin cierre trasero</strong> o con<strong> suelas lisas</strong> puede convertirse en un riesgo constante de tropiezos o resbalones. <em>Es interesante saber que casi el 80% de las caídas en personas mayores ocurre dentro de casa, no en la calle.</em> Por eso, <strong>elegir un calzado seguro es una decisión que puede marcar la diferencia</strong> en su día a día. Lo más recomendable es que utilicen zapatos cómodos, con<strong> suela antideslizante</strong> y que sujeten bien el talón, incluso cuando estén dentro de su hogar. Un buen calzado no es solo comodidad; es estabilidad y seguridad en cada paso.</p>
<h3><strong><span style="color: #10b5cf;">Cuida los momentos de ducha y los suelos mojados</span></strong></h3>
<p>En verano, <strong>las duchas se vuelven más frecuentes</strong> para aliviar el calor, pero este hábito tan saludable y necesario también puede esconder un riesgo si no se toman precauciones. El agua que queda en el suelo, o incluso en sus pies, puede provocar <strong>resbalones peligrosos</strong>. Es importante asegurarse de que el baño se seca por completo después de cada uso y que la persona mayor se seca bien antes de salir. Además, <strong>ducharse en los momentos más frescos del día</strong> evita contrastes de temperatura que puedan provocar mareos o sensación de debilidad. Cuidar estos detalles en su rutina diaria contribuye a que se sientan seguros y confiados al moverse por casa.</p>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Ayúdales a levantarse con calma y seguridad</strong></span></h3>
<p>Después de estar sentados o acostados durante un rato, es común que las personas mayores sientan un leve mareo al incorporarse. Este efecto, conocido como <strong>hipotensión ortostática, es más frecuente en verano</strong> debido al calor y la deshidratación. Cuando eso ocurre y provoca una caída, o siquiera un amago, se desarrolla miedo a que vuelva a ocurrir. Este temor, en personas mayores, les hace moverse menos, pierden fuerza y equilibrio, y cada paso se convierte en un reto. Para evitar este círculo de miedo e inactividad, <strong>es clave que no se levanten de golpe</strong>. Primero, que se sienten en el borde de la cama o de la silla y esperen unos segundos antes de ponerse de pie. <strong>Ayudarles a interiorizar estos pequeños gestos</strong> dan confianza y seguridad, y previenen esa sensación de inestabilidad que puede terminar en caída.</p>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Mantenerse activos, incluso con calor, es esencial para su equilibrio</strong></span></h3>
<p>El calor invita al reposo, y es natural que las personas mayores prefieran permanecer sentadas o acostadas <strong>durante más tiempo en verano</strong>. Sin embargo, esta inactividad prolongada provoca que <strong>pierdan fuerza muscular y equilibrio</strong> con rapidez. De hecho, los estudios sobre sarcopenia demuestran que una sola semana sin actividad suficiente puede hacerles perder hasta un 10% de su fuerza muscular. Este dato, poco conocido, explica por qué mantenerse activos cada día es esencial para conservar su estabilidad y su autonomía. No es necesario que realicen grandes esfuerzos; basta con<strong> caminar por casa varias veces al día</strong>, realizar ejercicios suaves de brazos y piernas sentados en una silla, o practicar movimientos de equilibrio con apoyo. Cada pequeño movimiento suma para que se sientan seguros y capaces.</p>
<h2><span style="color: #06606c;"><strong>La importancia de la supervisión y el acompañamiento profesional</strong></span></h2>
<p>Contar con un cuidador especializado marca la diferencia cuando se trata de prevenir caídas. Un profesional no solo acompaña y asiste en las tareas diarias, sino que <strong>observa cada detalle</strong>: si la persona mayor está más débil, si muestra signos de deshidratación, si su medicación le está afectando más en estos días de calor o si hay cambios en su equilibrio que requieran atención. Esta mirada experta detecta señales que muchas veces pasan desapercibidas y <strong>permite anticiparse</strong> antes de que un pequeño mareo termine en una caída. Además, su presencia aporta tranquilidad a las familias, sabiendo que su ser querido está protegido y cuidado con conocimiento, experiencia y humanidad.</p>
<p>Prevenir una caída no es solo evitar un golpe. Es proteger su independencia, su seguridad y su confianza para que sigan moviéndose por la vida con la dignidad que merecen. Cada pequeño cuidado diario, cada gesto y cada decisión que tomamos pensando en su bienestar, <strong>contribuye a que vivan este verano con tranquilidad y sin miedo. </strong>Porque al final, cuidar de ellos es darles la oportunidad de seguir decidiendo sobre su propio camino.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span id="more-6392"></span></p>
<p><strong><span style="color: #10b5cc; font-size: 21px;">CONTENIDO RELACIONADO</span></strong></p>
<ul>
<li><a title="El impacto del calor en la calidad del sueño de los mayores: estrategias para un descanso óptimo en verano" href="https://brunimarsa.es/impacto-del-calor-en-la-calidad-del-sueno-de-los-mayores/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>El impacto del calor en la calidad del sueño de los mayores: estrategias para un descanso óptimo en verano</u></a></li>
<li><a title="Cómo el calor afecta a la eficacia de los medicamentos" href="https://brunimarsa.es/como-el-calor-afecta-a-la-eficacia-de-los-medicamentos/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Cómo el calor afecta a la eficacia de los medicamentos</u></a><u></u></li>
<li><a title="Cuidado de la piel en personas mayores durante el verano: mitos, realidades y consejos prácticos" href="https://brunimarsa.es/cuidado-de-la-piel-en-personas-mayores/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Cuidado de la piel en personas mayores durante el verano: mitos, realidades y consejos prácticos</u></a><u></u></li>
<li><a title="Actividades para personas mayores en verano: talleres, ideas y consejos para un verano activo y seguro" href="https://brunimarsa.es/actividades-y-talleres-para-que-nuestros-mayores-sigan-activos-en-verano/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Actividades para personas mayores en verano: talleres, ideas y consejos para un verano activo y seguro</u></a></li>
<li><a title="Verano intergeneracional: claves para conectar con nuestros mayores" href="https://brunimarsa.es/verano-intergeneracional-claves-para-conectar-con-personas-mayores/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Verano intergeneracional: claves para conectar con nuestros mayores</u></a></li>
<li><a title="Cómo afecta el verano al Alzheimer y cómo cuidarlo mejor" href="https://brunimarsa.es/comportamiento-alzheimer-verano/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Cómo afecta el verano al Alzheimer y cómo cuidarlo mejor</u></a></li>
<li><a title="Cómo afecta el calor a las personas mayores, consejos para el verano" href="https://brunimarsa.es/como-afecta-el-calor-a-las-personas-mayores-verano/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Cómo afecta el calor a las personas mayores, consejos para el verano</u></a></li>
</ul>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/caidas-en-verano-por-que-aumentan-en-las-personas-mayores-y-como-prevenirlas/">Caídas en verano: por qué aumentan en las personas mayores y cómo prevenirlas</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Actividades para personas mayores en verano: talleres, ideas y consejos para un verano activo y seguro</title>
		<link>https://brunimarsa.es/actividades-y-talleres-para-que-nuestros-mayores-sigan-activos-en-verano/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ana Rico]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Jun 2025 06:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Mayores]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://brunimarsa.es/?p=5137</guid>

					<description><![CDATA[<p>Cuando las temperaturas suben, muchos mayores tienden a reducir su actividad. A veces por precaución, a veces porque el calor agota, altera el ánimo, el apetito y las rutinas. En personas mayores, los efectos pueden</p>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/actividades-y-talleres-para-que-nuestros-mayores-sigan-activos-en-verano/">Actividades para personas mayores en verano: talleres, ideas y consejos para un verano activo y seguro</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando las temperaturas suben, muchos mayores tienden a reducir su actividad. A veces por precaución, a veces porque el calor agota, altera el ánimo, el apetito y las rutinas. En personas mayores, los efectos pueden ser aún más acusados: más cansancio, menos motivación, y un ligero estado de apatía que puede confundirse con necesidad de reposo, pero que en realidad responde a un descenso del bienestar general. Por<strong> eso es clave encontrar actividades para personas mayores en verano que mantengan su bienesta</strong>r sin exponer su salud.</p>
<p>Porque el verano no tiene por qué ser una época de pasividad. Al contrario: puede ser un momento perfecto para. cuidar cuerpo y mente… si sabemos cómo.  Activar sin exigir, estimular sin forzar. Encontrar actividades que respeten el ritmo, -pero alimenten el entusiasmo- puede <strong>marcar la diferencia en la calidad de vida durante esta estación.</strong></p>
<p>En Brunimarsa lo vemos cada año: la actividad, adaptada con sentido común, mejora no solo la movilidad, también el estado de ánimo, el apetito y la calidad del sueño. <strong>Porque mantenerse activo no es moverse más, sino moverse mejor y con propósito.</strong></p>
<h2 class="wp-block-heading"><span style="color: #06606c;">Actividad física en verano para personas mayores: bienestar y equilibrio emocional</span></h2>
<p>El contacto con el exterior tiene un efecto directo sobre el estado de ánimo: ventila la mente, renueva la energía, y conecta con el presente. La clave está en <strong>aprovechar las horas suaves del día</strong> y elegir actividades ligeras, adaptadas a cada nivel físico y emocional.</p>
<ul>
<li>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Caminatas y paseos en parques</strong></span></h3>
</li>
</ul>
<p>Al contrario a lo que podría pensarse, una caminata suave a primera hora del día, o al atardecer, no solo no es peligrosa, sino que favorece la termorregulación del cuerpo. El movimiento genera una activación suave del sistema cardiovascular y reduce la sensación de fatiga posterior. Es un hábito sencillo pero poderoso para mantener el cuerpo activo y la mente despejada.</p>
<ul>
<li>
<h3><span style="color: #10b5cf;">Neurofitness y estimulación cognitiva</span></h3>
</li>
</ul>
<p>El concepto de neurofitness combina actividad física con ejercicios de estimulación cognitiva. Por ejemplo, realizar caminatas mientras se resuelven acertijos o practicar movimientos rítmicos que activan la coordinación cerebral. Este enfoque ayuda a prevenir el deterioro cognitivo y mejora la agilidad mental</p>
<ul>
<li>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Ejercicios suaves </strong></span></h3>
</li>
</ul>
<p>Lo mismo ocurre con actividades como el taichí, elos ejercicios de equilibrio o los estiramientos respirados. Activan sin sobrecargar, y tienen un efecto directo sobre el estado de ánimo. Las personas mayores que las practican habitualmente presentan menos irritabilidad y mayor estabilidad emocional durante las olas de calor.</p>
<p>El <a href="https://brunimarsa.es/yoga-para-adultos-mayores/" target="_blank" rel="dofollow"><u>yoga para adultos mayores</u></a> es una de las actividades más completas: fortalece músculos, mejora el equilibrio y calma la ansiedad. Las posturas se adaptan fácilmente, y <a href="https://brunimarsa.es/yoga-para-adultos-mayores/"><u>centros de mayores de la Comunidad de Madrid</u></a> ofrecen talleres gratuitos o subvencionados.</p>
<ul>
<li>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Jardinería y horticultura</strong></span></h3>
</li>
</ul>
<p>Plantar, regar o cuidar pequeñas macetas no es solo un acto físico. También es emocional. La jardinería trabaja la motricidad fina, la concentración y la conexión con lo natural. Un ejercicio suave, bello y terapéutico.</p>
<p>Más allá de la jardinería terapéutica tradicional, existen programas de terapia hortícola avanzada, donde los mayores pueden participar en el diseño de jardines sensoriales o en la creación de huertos verticales adaptados. Estos espacios también fomentan la autonomía y el sentido de propósito.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><span style="color: #06606c;">La importancia del contacto social: talleres que unen y motivan</span></h2>
<p>El aislamiento en verano, especialmente en personas mayores que no veranean o pierden la rutina de visitas familiares, puede provocar un bajón anímico similar a la conocida depresión estacional del invierno.</p>
<p>Y es que, cuando hace calor, es común que se reduzcan los planes. Pero el aislamiento tiene un precio: menos estímulos, menos conversación, menos ilusión. Por eso, las propuestas sociales se vuelven fundamentales para sostener el ánimo. No hablamos de «hacer actividades», sino de generar excusas para compartir:</p>
<ul>
<li>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Talleres de cocina de recetas de infancia (donde se hable, se huela y se escuche).</strong></span></h3>
</li>
</ul>
<p>Rememorar olores, sabores y anécdotas de otros veranos mientras se cocina en grupo familiar tiene un poder terapéutico y emocional enorme. Amasar pan, preparar una mermelada o compartir el secreto de una receta familiar puede reactivar la memoria, el lenguaje y la autoestima.</p>
<ul>
<li>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Sesiones de “recuerdos de verano”, con fotos antiguas y relatos.</strong></span></h3>
</li>
</ul>
<p>A través de fotos antiguas, cartas o canciones, estas sesiones familiares fomentan la conversación, despiertan recuerdos felices y dan pie a crear un relato compartido. Es una actividad especialmente eficaz en personas con deterioro cognitivo leve.</p>
<ul>
<li>
<h3><span style="color: #10b5cf;">Arte con materiales reciclados y ecológicos</span></h3>
</li>
</ul>
<p>El arte sostenible es una tendencia en crecimiento. Talleres de creación con materiales reciclados no solo fomentan la creatividad, sino que también generan conciencia ambiental. Desde esculturas con elementos naturales hasta pintura con tintes ecológicos, estas actividades permiten a los mayores expresarse mientras contribuyen al cuidado del planeta.</p>
<ul>
<li>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Juegos de mesa colaborativos, que además de activar la memoria, despiertan sentido del humor y vínculo.</strong></span></h3>
</li>
</ul>
<p><a href="https://brunimarsa.es/juegos-de-mesa-para-personas-mayores/" target="_blank" rel="dofollow"><u>Los juegos de mesa</u></a> no solo entretienen y estimulan las capacidades cognitivas de las personas mayores, sino que también mejoran la atención, la concentración y la memoria. Además, facilitan la socialización y sirven como un valioso recurso para aliviar el estrés y la ansiedad. No hay duda de que  los juegos son una herramienta multifacética que contribuye al bienestar mental y emocional y que ahora en verano, con más tiempo en familia, podemos explotar al máximo. Son ideales para las horas de más calor, cuando conviene quedarse en casa sin caer en la pasividad.</p>
<ul>
<li>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Reuniones familiares y picnics</strong></span></h3>
</li>
</ul>
<p>Una comida al aire libre, una excursión corta o una sobremesa sin prisa revitalizan el vínculo familiar. Los mayores necesitan sentir que siguen formando parte de la vida familiar cotidiana, y estas actividades, sencillas pero significativas, ayudan a fortalecer ese lazo.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><span style="color: #06606c;"><strong>Actividades culturales y educativas</strong></span></h2>
<p>Leer, descubrir, conversar, crear. Las actividades culturales aportan motivación y autoestima, especialmente cuando se comparten en grupo. También ayudan a estructurar el tiempo y a romper con la monotonía estival.</p>
<ul>
<li>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Clubes de lectura y tertulias literarias</strong></span></h3>
</li>
</ul>
<p>La <a href="https://brunimarsa.es/lectura-para-personas-mayores/" target="_blank" rel="dofollow"><u>lectura en grupo</u></a> ayuda a mantener funciones cognitivas clave y, además, conecta a personas con intereses comunes. Las tertulias no son solo literatura: son compañía, intercambio y construcción de comunidad.</p>
<ul>
<li>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Teatro de reminiscencia</strong></span></h3>
</li>
</ul>
<p>El teatro de reminiscencia es una técnica utilizada en geriatría para estimular la memoria y la expresión emocional. Se basa en representar escenas de la vida pasada de los participantes, ayudándolos a conectar con recuerdos significativos y fortalecer su identidad.</p>
<ul>
<li>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Visitas a museos y exposiciones</strong></span></h3>
</li>
</ul>
<p>Muchos museos cuentan con recorridos adaptados, climatizados y con personal formado para atender a personas mayores. Las visitas se convierten así en una forma de ocio segura, cultural y socialmente enriquecedora.</p>
<ul>
<li>
<h3><span style="color: #10b5cf;">Viajes virtuales a través de la historia</span></h3>
</li>
</ul>
<p>Mediante colaboraciones con asociaciones o centros especializados, los mayores pueden vivir experiencias inmersivas <strong>gracias a la realidad virtual</strong>. No es algo habitual en los hogares, pero en centros de día o espacios culturales se está implementando cada vez más. Son una forma de revivir momentos históricos o conocer culturas sin moverse del lugar.</p>
<p>Gracias a la tecnología, los mayores pueden «viajar» a lugares históricos sin moverse de su residencia. Mediante experiencias de realidad virtual, pueden recorrer la antigua Roma, visitar museos internacionales o incluso revivir momentos históricos de su juventud</p>
<h2 class="wp-block-heading"><span style="color: #06606c;"><strong>Cursos y talleres</strong></span></h2>
<p>Durante el verano, muchas instituciones públicas y privadas mantienen (o incluso amplían) su oferta de <strong>talleres de envejecimiento activo</strong>. Desde el Ayuntamiento hasta las fundaciones sociales, hay actividades para todos los gustos.</p>
<p>La Comunidad de Madrid ofrece un <a href="https://www.comunidad.madrid/servicios/servicios-sociales/programa-envejecimiento-activo-saludable" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><u>programa de envejecimiento activo y saludable</u></a>, con opciones específicas para verano.</p>
<p>Los <a href="https://www.comunidad.madrid/servicios/servicios-sociales/centros-mayores" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><u>Centros de Mayores</u></a> y los <span style="color: #10b5cf;"><a style="color: #10b5cf;" href="https://www.centrosdemayoresciudadlineal.com/programacion-de-los-centros-de-mayores-de-ciudad-lineal/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><u>centros del distrito Ciudad Lineal</u></a> </span>ofertan talleres de tecnología, relajación, <em>taichí</em> o salud emocional.</p>
<ul>
<li><a href="https://fundacionlacaixa.org/es/personas-mayores-descripcion" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><u>Fundación La Caixa</u></a>: gestiona ciclos de conferencias, concursos literarios o programas de formación, con lo que pretende acompañar a las personas mayores facilitando la construcción de relaciones de apoyo que faciliten oportunidades para el desarrollo de una vida plena y comprometida.</li>
<li><a href="https://www.fundaciontelefonica.com/voluntarios/renacer-digital/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><u>Fundación Telefónica – Renacer Digital</u></a>: a través del programa <a href="https://www.fundaciontelefonica.com/voluntarios/renacer-digital/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><u>Renacer Digital</u></a>, lleva a cabo talleres y cursos para personas mayores con el objetivo de <strong>acortar la brecha digital</strong>, conectar a los mayores con sus familias y conseguir que sean autónomos digitalmente.</li>
<li><a href="https://www.comunidad.madrid/servicios/servicios-sociales/mayores" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><u>Talleres colaborativos con ayuntamientos</u></a>: Desde la Comunidad de Madrid, en colaboración con los ayuntamientos locales, se ofrecen numerosas actividades que pueden ser de gran ayuda para nuestros mayores.</li>
</ul>
<h2><span style="color: #06606c;">Algo que (casi) nadie cuenta: el calor también afecta a la mente</span></h2>
<p>Sabemos que el calor puede provocar golpes de calor, bajadas de tensión o deshidratación. Pero hay algo menos comentado: las altas temperaturas también tienen un efecto neuroemocional en personas mayores.</p>
<p>Diversos estudios han observado que, en periodos de calor extremo, se incrementan síntomas como:</p>
<ul>
<li>Apatía</li>
<li>Irritabilidad</li>
<li>Pérdida de apetito</li>
<li>Confusión leve, incluso sin patología de base</li>
</ul>
<p>La clave no es encerrarse, sino mantener rutinas adaptadas, espacios frescos y actividad emocionalmente significativa.</p>
<h2><span style="color: #06606c;">Consejos para un verano seguro</span></h2>
<p>Recordemos solo que es importante adaptar las actividades a las necesidades de cada persona y tomar precauciones:</p>
<ul>
<li>Evitar las horas de mayor calor y mantenerse hidratado.</li>
<li>Usar ropa cómoda y protección solar.</li>
<li>Asegurar que las actividades sean accesibles y seguras.</li>
</ul>
<p>El verano puede ser esa estación en la que las personas mayores descubren nuevas pasiones, retoman rutinas saludables o simplemente se sienten más vivas. La clave no está en hacer mucho, sino en hacer <strong>lo justo, lo adecuado y lo que verdaderamente les conecte con su bienestar</strong>.</p>
<p>Si estás buscando ideas de actividades para personas mayores en verano, adaptadas y seguras, en Brunimarsa te ayudamos a crear una rutina de verano activa, alegre y significativa. ¡Escríbenos por Whatsapp!</p>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/actividades-y-talleres-para-que-nuestros-mayores-sigan-activos-en-verano/">Actividades para personas mayores en verano: talleres, ideas y consejos para un verano activo y seguro</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Día Mundial de Toma de Conciencia del Maltrato en la Vejez: claves para su prevención</title>
		<link>https://brunimarsa.es/dia-mundial-maltrato-vejez-prevencion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ana Rico]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 Jun 2025 10:09:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Mayores]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://brunimarsa.es/?p=6338</guid>

					<description><![CDATA[<p>Cada 15 de junio, el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez nos invita a mirar de frente una realidad que afecta a millones de personas mayores en todo</p>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/dia-mundial-maltrato-vejez-prevencion/">Día Mundial de Toma de Conciencia del Maltrato en la Vejez: claves para su prevención</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Cada 15 de junio, el <strong>Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez</strong> nos invita a mirar de frente una realidad que afecta a millones de personas mayores en todo el mundo. Y aunque a veces cuesta nombrarla, <span style="color: #10b5cf;"><strong>necesita ser visibilizada</strong></span>.</p>
<p>El envejecimiento de la población ha traído consigo nuevos desafíos en el ámbito sociosanitario, y entre ellos, <strong>la prevención del abuso se ha convertido en una prioridad urgente. </strong>No se trata solo de denunciar lo que duele, sino de <strong>abrir espacios para construir algo mejor</strong>: una cultura del buen trato, donde cada persona mayor pueda vivir con dignidad, respeto y protección.</p>
<p>Porque hablar de maltrato en la vejez <span style="color: #10b5cf;">no significa centrarse únicamente en sus manifestaciones más evidentes</span>. Es también poner el foco en la negligencia, el aislamiento, la infantilización sistemática o la desatención emocional. A veces, el maltrato no grita: se insinúa en la omisión, en el descuido, en ese “no tiene importancia” que silencia las necesidades de quien ya no puede -o no quiere- reclamar por sí mismo.</p>
<p>El abuso hacia personas mayores puede manifestarse de múltiples maneras: física, psicológica, económica, institucional o incluso estructural. Y la mayor parte de los casos, según la OMS, no se denuncia. <strong>La invisibilización contribuye a perpetuar el problema.</strong></p>
<h2><span style="color: #06606c;">Maltrato que no se ve, pero deja huella</span></h2>
<p>En Brunimarsa, que convivimos cada día con la fragilidad y la dignidad de la vejez, sabemos que <strong>prevenir el maltrato no comienza con la denuncia, sino con la cultura del cuidado</strong>. Con la forma en que hablamos, con los espacios que creamos, con los vínculos que tejemos.</p>
<p>Uno de los factores que agravan el riesgo de abuso es la dependencia funcional. Las personas mayores que requieren asistencia diaria pueden encontrarse en situaciones de vulnerabilidad, especialmente si no cuentan con redes de apoyo sólidas o cuidadores formados. <strong>La sobrecarga, el agotamiento o la falta de formación pueden derivar en prácticas negligentes.</strong></p>
<p>Y hay formas de violencia que no dejan marcas visibles: no dejarle tomar decisiones, ignorar sus opiniones, hablar de la persona como si no estuviera presente. Son gestos cotidianos que minan la autoestima y la autonomía. Que reducen a la persona a su fragilidad, <strong>cuando en realidad su identidad sigue intacta, esperando ser respetada</strong>.</p>
<h2><span style="color: #06606c;">Edadismo: la forma más silenciosa de maltrato</span></h2>
<p><a title="edadismo" href="https://brunimarsa.es/edadismo/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>El edadismo</u></a> -la discriminación por razón de edad- atraviesa muchas capas de nuestra sociedad. Desde el lenguaje hasta la sanidad, desde lo laboral hasta los cuidados. Y cuando esa discriminación se instala en lo estructural, el riesgo de maltrato se multiplica.</p>
<p>Según la <a title="Organización Mundial de la Salud" href="https://www.who.int/es" target="_blank" rel="noopener">Organización Mundial de la Salud (OMS)</a>, más de una de cada tres personas mayores de 60 años ha sufrido discriminación o abuso en el último año. En España, un alto porcentaje de mayores de 50 años ha experimentado algún tipo de exclusión laboral. Estos datos hablan de un sistema que, aún hoy, <strong>no ha sabido proteger a quienes ayudaron a construirlo</strong>. Combatir el edadismo es esencial para garantizar un trato digno y equitativo a las personas mayores, promoviendo su bienestar y su integración en la sociedad.</p>
<h2><span style="color: #06606c;">Cómo se previene el maltrato en la vejez: claves reales</span></h2>
<p>En muchas ocasiones, el maltrato nace del cansancio. Del desconocimiento. De la falta de herramientas. Cuando una persona dependiente necesita ayuda constante y su entorno no sabe -o no puede- responder, el estrés acumulado puede dar paso a formas de trato inadecuadas, que se perpetúan por omisión.</p>
<p>Por eso es tan importante ver la necesidad de cuidar a quienes cuidan. Es necesario que las familias y cuidadores cuenten con herramientas reales. Que puedan descansar, formarse, ser escuchados. Un cuidador agotado, sin apoyo, sin descanso, es una figura de riesgo tanto para sí mismo como para la persona cuidada. Es un cuidador vulnerable. <strong>Por eso su bienestar es clave en la prevención.</strong></p>
<p>En Brunimarsa, hablamos siempre de <strong>cuidado con estructura</strong>: un cuidado que cuida a quien cuida. Que no deja en soledad a los familiares, que forma a los profesionales, que crea protocolos de seguimiento, que escucha sin juicio y actúa con compromiso. Todo lo que arma nuestro <a title="Modelo Triple C de Cuidado" href="https://brunimarsa.es/quienes-somos/#modelotripleC" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>modelo único de cuidado <strong>‘Triple C’.</strong></u></a></p>
<h2><span style="color: #06606c;">¿Qué podemos hacer como sociedad, como familias, como cuidadores?</span></h2>
<p>Lo primero recordar que prevenir no es solo intervenir ante un daño ya hecho. Es <strong>generar entornos donde el daño no tenga cabida</strong>. Podemos seguir por no mirar hacia otro lado. <strong>Por no justificar</strong>. Por no restar importancia.</p>
<p>Podemos <span style="color: #10b5cf;"><strong>hablar más de la vejez sin tabúes</strong></span>. Nombrar el deterioro sin miedo, pero también sin reducir a la persona mayor a su fragilidad. Reivindicar sus capacidades, su historia, su palabra. Crear entornos donde no se tolere el menosprecio ni el paternalismo. Donde cuidar no signifique dominar, sino acompañar.</p>
<p><strong><span style="color: #10b5cf;">La cultura del buen trato</span></strong> empieza por valorar a la persona mayor como sujeto activo, con voz y voluntad. La educación intergeneracional puede ser una poderosa aliada: cuando generaciones distintas comparten, se reconocen y se escuchan, el vínculo transforma y protege</p>
<h2><span style="color: #06606c;">¿Qué papel tienen las instituciones?</span></h2>
<p>Combatir el abuso en la vejez no puede ser tarea de unos pocos: requiere el compromiso colectivo de familias, instituciones y sociedad civil.</p>
<p>A menudo, cuando aparece una situación de abuso, también hay detrás un sistema que ha fallado: servicios que no se coordinan, familias desbordadas, soledad no deseada. Por eso la prevención exige tanto un enfoque humano como uno estructural. No basta con buena voluntad: hace falta formación, seguimiento, acompañamiento profesional.</p>
<p>Las instituciones sociosanitarias y las empresas de cuidado domiciliario tienen un papel insustituible: <strong>detectar, prevenir, intervenir</strong>. Con profesionales formados, con protocolos claros, con servicios que no solo cubren, sino que sostienen.</p>
<p>Programas de apoyo a cuidadores, equipos interdisciplinarios, espacios de escucha, intervención temprana, mecanismos de denuncia accesibles… son medidas que pueden cambiar el destino de muchas personas mayores.</p>
<p>Por eso <strong><span style="color: #10b5cf;">insistimos siempre en la idea de comunidad</span></strong>, de entorno que cuida. Nadie cuida bien desde el aislamiento. Y ninguna persona mayor debería vivir sin una red de afectos, sin contacto social, sin alguien que escuche con tiempo, sin la posibilidad de seguir siendo parte del mundo.</p>
<h2><span style="color: #06606c;">Porque prevenir el maltrato es también reivindicar la vida</span></h2>
<p>Las personas mayores no necesitan compasión. <strong>Necesitan reconocimiento.</strong> Un lugar en el presente. Decisiones compartidas. Presencia constante. Vínculos reales.</p>
<p>La prevención del maltrato en la vejez empieza con una pregunta sencilla: ¿cómo querríamos ser tratados cuando lleguemos a esa etapa? Esa pregunta —tan humana, tan directa— nos obliga a mirar de frente. A no relativizar. A no callar.</p>
<p>En <a title="Brunimarsa, cuidado domiciliario a personas mayores" href="https://brunimarsa.es/quienes-somos/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Brunimarsa</u></a>, trabajamos cada día para que ese cuidado sea posible. Con profesionales formados, con acompañamiento familiar, con una red que no solo atiende: que escucha, que contiene, que está. Porque sabemos que prevenir el abuso no es una reacción, <span style="color: #10b5cf;"><strong>es una actitud. Una cultura. Una forma de estar en el mundo.</strong></span></p>
<p>En este <strong>Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez</strong>, no celebremos: actuemos. Reforcemos lo que protege. Señalemos lo que duele. Apostemos por lo que cuida. Porque todavía hay mucho por hacer. Y porque cada gesto cotidiano -una mirada respetuosa, una palabra pausada, una presencia sin prisa- es un muro frente al maltrato. Un muro hecho de humanidad.</p>
<p>Y si tú también acompañas a una persona mayor, recuerda: el primer gesto de buen trato empieza contigo. En cómo nombras, en cómo esperas, en cómo ofreces. Porque el respeto -como el cuidado- se construye en lo cotidiano.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span id="more-6338"></span></p>
<p><strong><span style="color: #10b5cc; font-size: 21px;">CONTENIDO RELACIONADO</span></strong></p>
<ul>
<li><a title="Combatir el edadismo: cómo promocionar un buen trato a las personas mayores y fomentar su bienestar" href="https://brunimarsa.es/edadismo/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Combatir el edadismo: cómo promocionar un buen trato a las personas mayores y fomentar su bienestar</u></a></li>
</ul>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/dia-mundial-maltrato-vejez-prevencion/">Día Mundial de Toma de Conciencia del Maltrato en la Vejez: claves para su prevención</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cómo afecta el verano al Alzheimer y cómo cuidarlo mejor</title>
		<link>https://brunimarsa.es/comportamiento-alzheimer-verano/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ana Rico]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 11 Jun 2025 10:19:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Enfermedades neurodegenerativas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://brunimarsa.es/?p=6327</guid>

					<description><![CDATA[<p>Hay estaciones del año que, sin quererlo, acentúan ciertas vulnerabilidades. Las altas temperaturas, los cambios en la rutina y la mayor exposición a la luz solar pueden provocar una notable desregulación del comportamiento en personas</p>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/comportamiento-alzheimer-verano/">Cómo afecta el verano al Alzheimer y cómo cuidarlo mejor</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Hay estaciones del año que, sin quererlo, acentúan ciertas vulnerabilidades. Las altas temperaturas, los cambios en la rutina y la mayor exposición a la luz solar pueden <strong>provocar una notable desregulación del comportamiento en personas con Alzheimer </strong>durante el verano,<strong> un fenómeno comúnmente observado </strong>en esta época estival. Este acaecimiento intensifica lo que los especialistas llaman <strong>“<span style="color: #10b5cf;">síntomas conductuales y psicológicos de la demencia</span>”</strong> (SCPD), que incluyen <strong>agitación, irritabilidad, desorientación, insomnio o incluso agresividad.</strong></p>
<p>Comprender las razones detrás de esta <strong>desregulación</strong> es clave para<span style="color: #10b5cf;"> implementar estrategias que minimicen su impacto y garanticen el bienestar</span> de quienes padecen esta enfermedad.</p>
<p>Diversos estudios clínicos señalan que las personas con Alzheimer son especialmente sensibles a la disrupción ambiental estacional, siendo el verano uno de los momentos de mayor vulnerabilidad conductual debido al desequilibrio circadiano y a factores externos como el calor y el ruido.</p>
<h2><span style="color: #06606c;">Desregulación del comportamiento en verano: ¿qué síntomas pueden aparecer?</span></h2>
<p>Cuando hablamos de “<strong>desregulación del comportamiento</strong>” nos referimos a esos momentos en los que la persona que padece Alzheimer <strong>reacciona de forma inesperada</strong>, quizá más agresiva o angustiada, ante situaciones que antes no suponían un problema. Puede que se muestre más inquieta al atardecer, que no reconozca su entorno, que se niegue a comer o que empiece a deambular sin rumbo. Estos cambios no aparecen de la nada. <strong>Tienen una raíz fisiológica, ambiental y emocional.</strong></p>
<p>Cada persona es distinta, pero existen síntomas comunes que tienden a intensificarse con el calor y la desregulación ambiental. Algunos de ellos:</p>
<ul>
<li>Mayor irritabilidad y frustración.</li>
<li>Incremento de la desorientación (temporal, espacial o incluso personal).</li>
<li>Cambios en el patrón del sueño: insomnio, inversión del ritmo vigilia-sueño.</li>
<li>Agitación psicomotriz, paseos constantes, insistencia en salir de casa.</li>
<li>Aislamiento o, por el contrario, conducta demandante excesiva.</li>
<li>Episodios de delirio o alucinaciones visuales (más frecuentes en fases moderadas o avanzadas).</li>
</ul>
<h2><span style="color: #06606c;">Un cerebro vulnerable ante estímulos desbordantes</span></h2>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Cambios de entorno y rutina</strong></span></h3>
<p>Uno de los factores determinantes, y desencadenante de uno o varios de esos síntomas, es la <span style="color: #06606c;"><strong>alteración de la rutina diaria</strong></span>. Con la llegada del verano, muchas familias viajan, se organizan de otra manera, reciben visitas. Quizá hay más ruido en casa, más movimiento, nuevas caras. Cambiar de entorno -aunque sea la casa de un hijo o un hotel con vistas al mar- puede aumentar su desorientación y desencadenar comportamientos difíciles de gestionar. También las vacaciones de cuidadores habituales, o la llegada de familiares pueden generar en la persona una sensación de inseguridad.</p>
<p>Las personas con la enfermedad de Alzheimer <strong>necesitan previsibilidad</strong>, repetir gestos y encontrar seguridad en lo conocido, cualquier cambio puede desencadenar una sensación de pérdida de control. En esos momentos, la reacción puede ser la irritabilidad, la negación, el miedo o incluso el aislamiento.</p>
<p>Nada de esto significa que el verano tenga que vivirse con temor. <strong>Pero sí es importante saber qué esperar</strong>. La clave no está en evitarlo todo, sino en <strong>comprender lo que pasa y adaptar nuestro modo de cuidar</strong>. A veces bastará con no alterar en exceso los horarios de siempre. Otras, con mantener ciertos objetos personales al alcance —una manta, una taza, una canción— que actúan como anclas de reconocimiento.</p>
<p>En muchos casos, ayudará también <strong>limitar los estímulos</strong>: no llenar la casa de voces, permitir momentos de calma, ofrecer espacios frescos y silenciosos donde pueda sentirse seguro.</p>
<p>Y hay algo más. Algo que en Brunimarsa hemos aprendido con los años, acompañando a tantas familias: <strong>lo más importante no es evitar los síntomas, sino estar presentes cuando aparecen</strong>. Saber leer los silencios, ofrecer compañía sin invadir, sostener sin exigir. Porque la persona con Alzheimer sigue estando ahí, incluso cuando sus palabras se desordenan o su comportamiento cambia. Y reconocer eso es, también, una forma de cuidado.</p>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Alteración de los ritmos circadianos</strong></span></h3>
<p>Otro de los factores que pueden afectar a la conducta del paciente de Alzheimer es el <strong><span style="color: #06606c;">aumento de horas de luz.</span></strong> Durante el verano, la luz solar se prolonga durante muchas más horas. Lo que para la mayoría resulta placentero, en una persona con Alzheimer <strong>puede ser un factor de estrés</strong>. El cerebro, que ya tiene dificultad para regular los ciclos de sueño y vigilia, se ve desbordado por señales contradictorias. ¿Es de día? ¿Es de noche? ¿Por qué no hay silencio aún si ya está oscuro? Esta confusión, muchas veces sutil, altera <strong>los ritmos circadianos, afectando los ciclos de sueño y vigilia</strong>, fragmentando el descanso y desencadenando estados de agitación o ansiedad al final del día, lo que los especialistas conocen como <strong>síndrome </strong><em><strong>vespertino o sundowning,</strong> </em>un fenómeno frecuente en pacientes con demencia y que en verano puede manifestarse con mayor intensidad.</p>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Aumento del estrés térmico y la fatiga</strong></span></h3>
<p>A ello se suma el calor, que no solo afecta al cuerpo, sino también a la mente. Las altas temperaturas, cuando no se regulan correctamente, generan incomodidad física, pero también pueden provocar deshidratación o fatiga mental. Y las personas con Alzheimer, que ya presentan dificultades para expresar su malestar o interpretar señales corporales, pueden responder con lo que parece una “conducta difícil”, pero que en realidad es una forma de comunicar que algo no va bien.</p>
<p>Es importante recordar que las personas con Alzheimer suelen tener una <strong>menor percepción de la sed</strong>, lo que aumenta el riesgo de deshidratación sin que sean conscientes de ello. <span style="color: #10b5cf;">Es fundamental garantizar una correcta hidratación a lo largo del día</span>, ofreciendo líquidos de manera frecuente y adaptando la alimentación para incluir frutas y verduras con alto contenido de agua.</p>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Sobreestimulación sensorial</strong></span></h3>
<p>El verano trae también consigo más ruido, más visitas, más actividades sociales. Y lo que para algunos representa compañía y vitalidad, para otros puede suponer <strong>saturación</strong>. En personas con demencia, los estímulos excesivos -como música alta, muchas conversaciones simultáneas o entornos nuevos- pueden llevar a una p<strong>érdida del control emocional o físico.</strong></p>
<h2><span style="color: #06606c;">¿Cómo cuidar a una persona con Alzheimer durante el verano?</span></h2>
<p>En Brunimarsa, <span style="color: #10b5cf;">nuestra experiencia nos demuestra que la prevención es el mejor recurso</span>. Y no se trata solo de adaptar el entorno físico, sino también de sostener emocionalmente a la persona cuidada.</p>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Mantén la estructura diaria</strong></span></h3>
<p>El Alzheimer se lleva mejor con la previsibilidad. Aunque el verano invite al desorden, intenta que las comidas, el baño, la siesta o el paseo se mantengan a las mismas horas. Usa apoyos visuales, calendarios o incluso música suave a la misma hora para reforzar estos ritmos.</p>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Protege del calor sin alterar su espacio</strong></span></h3>
<p>Ventila bien las habitaciones, usa ropa ligera y asegúrate de que beban suficiente agua. Evita el cambio de habitación o de cama si no es necesario. Muchas veces, una pequeña modificación ambiental puede generar grandes alteraciones en su estabilidad emocional.</p>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Evita la sobreestimulación</strong></span></h3>
<p>Reuniones familiares, música alta o televisión encendida constantemente pueden provocar saturación. Es preferible optar por espacios frescos, tranquilos, bien ventilados, con luz indirecta que contribuyan a reducir la confusión y mejorar el bienestar. Además, fomentar actividades sensoriales como escuchar música instrumental, tocar objetos con diferentes texturas, lectura en voz baja, compañía calmada o realizar ejercicios de estimulación cognitiva puede ayudar a mantener la estabilidad emocional y reducir la ansiedad.</p>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Cuidado con los viajes</strong></span></h3>
<p>Si se va a cambiar de domicilio durante unos días, intenta llevar objetos personales que reconozca: su manta, su cojín, una foto familiar. Y si es posible, que el viaje no altere los horarios de comida o descanso.</p>
<h3><span style="color: #10b5cf;"><strong>Apóyate en profesionales especializados</strong></span></h3>
<p>El <strong>apoyo de familiares y profesionales</strong> es esencial para gestionar esos cambios de comportamiento durante el verano. Contar con un cuidador con formación específica en Alzheimer puede ser una ayuda imprescindible. Y sobre todo, mantener una<strong> comunicación fluida entre cuidadores y familiares facilitará la identificación de signos de desregulación</strong> y la implementación de medidas preventivas.</p>
<h2><span style="color: #06606c;">¿Qué nos espera este verano si convivimos con el Alzheimer?</span></h2>
<p>Nos espera lo de siempre: incertidumbre, momentos de cansancio y otros de ternura. Lo importante es que sepamos que no estamos solos. <strong>Que no todo es evitable, pero sí acompañable</strong>. Que incluso en medio del calor, el desorden o la incomodidad, podemos seguir cuidando con calidez, con humanidad y con estructura.</p>
<p>El verano puede representar un reto para las personas con Alzheimer y sus cuidadores. Pero también puede ser una oportunidad para estar más presentes, más conscientes, para mirar con nuevos ojos sin perder de vista lo esencial: que quien cuidamos se sienta acompañado, comprendido y seguro. Y que nosotros, como cuidadores, también podamos descansar, pedir ayuda, compartir la carga.</p>
<p>Recordemos que, con medidas adecuadas es posible minimizar los efectos negativos del verano en las personas enfermas de Alzheimer. Mantener una rutina estable, controlar la exposición al calor y fomentar un entorno seguro son estrategias fundamentales para garantizar su bienestar durante esta temporada.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span id="more-6327"></span></p>
<p><strong><span style="color: #10b5cc; font-size: 21px;">CONTENIDO RELACIONADO</span></strong></p>
<ul>
<li style="list-style-type: none;">
<ul>
<li style="list-style-type: none;">
<ul>
<li><a title="Cada recuerdo importa: Día Mundial del Alzheimer 2024" href="https://brunimarsa.es/cada-recuerdo-importa-dia-mundial-del-alzheimer-2024/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Cada recuerdo importa: Día Mundial del Alzheimer 2024</u></a></li>
<li><a title="ases del Alzheimer: qué síntomas y duración tiene la enfermedad" href="https://brunimarsa.es/alzheimer-fases/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Fases del Alzheimer: qué síntomas y duración tiene la enfermedad</u></a><u></u></li>
<li><a title="Cuidado a enfermos con enfermedad de Alzheimer" href="https://brunimarsa.es/alzheimer/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>11 de abril, el Día Internacional del Párkinson</u></a></li>
</ul>
</li>
</ul>
</li>
</ul>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/comportamiento-alzheimer-verano/">Cómo afecta el verano al Alzheimer y cómo cuidarlo mejor</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Alergias respiratorias en personas mayores: causas y soluciones</title>
		<link>https://brunimarsa.es/alergias-respiratorias-personas-mayores/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ana Rico]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 20 May 2025 10:05:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Salud y Bienestar]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://brunimarsa.es/?p=6295</guid>

					<description><![CDATA[<p>Las alergias respiratorias en personas mayores son un problema más común de lo que pensamos. A menudo se confunden con otras afecciones propias de la edad, como catarros persistentes o efectos secundarios de medicamentos. Pero</p>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/alergias-respiratorias-personas-mayores/">Alergias respiratorias en personas mayores: causas y soluciones</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Las <strong>alergias respiratorias en personas mayores</strong> son un problema más común de lo que pensamos. A menudo se confunden con otras afecciones propias de la edad, como catarros persistentes o efectos secundarios de medicamentos. Pero prestar atención a síntomas como tos seca, fatiga o picor constante en la garganta puede marcar la diferencia en su calidad de vida.</p>
<p>Aunque solemos imaginar que las alergias respiratorias solo afectan a niños o adultos jóvenes, lo cierto es que también pueden manifestarse por primera vez en etapas avanzadas. Con el paso de los años, el sistema inmunitario se vuelve menos eficiente. Esto no solo nos hace más vulnerables a infecciones, sino también a reacciones alérgicas que antes no teníamos. En personas mayores, además, su detección puede ser más compleja debido a síntomas atípicos o leves.</p>
<p>En Brunimarsa lo hemos comprobado en múltiples ocasiones: personas mayores con síntomas persistentes (meses con una tos que parecía inofensiva, o con un leve ahogo al caminar que se achacaba a los años), que finalmente se diagnostican como alergias respiratorias en personas mayores. Muchas veces, el desencadenante está dentro del propio hogar: polvo, moho, pelo de mascotas o productos de limpieza agresivos.</p>
<h2><span style="color: #10b5cf;">Tipos de alergias más comunes en personas mayores</span></h2>
<p>Las alergias respiratorias en personas mayores más comunes suelen estar provocadas por factores ambientales. Una de las más habituales es <strong>la alergia a los ácaros del polvo.</strong> Estos pequeños organismos se esconden en colchones, cojines, alfombras o cortinas, y pueden provocar síntomas como picor nasal, tos seca o sensación de fatiga sin causa aparente. Lo preocupante es que muchas veces se convive con ellos sin saberlo, porque son invisibles y están muy extendidos en los hogares.</p>
<p>Esa realidad cotidiana cobra especial importancia en personas mayores con alergias respiratorias que pasan mucho tiempo en casa, donde el ambiente puede estar cargado de elementos que agravan sus síntomas sin que lo sepamos.</p>
<p>Otra causa frecuente, y que en esta época cobra <strong>más relevancia que nunca</strong>, son las <strong>alergias estacionales. </strong>El polen de árboles, gramíneas y otras plantas están provocando síntomas más intensos y <strong>durante periodos más prolongados del año</strong>. Y es que no estamos en un contexto climático cualquiera. Las concentraciones de polen son especialmente elevadas cuando, como ocurre, el calendario de floración se presenta alterado. Todo esto tiene una explicación: <strong>el cambio climático </strong>está modificando nuestros ciclos naturales, y con ello también<strong> las alergias</strong>.</p>
<p>Los cambios estacionales ya no son suaves ni predecibles. Pasamos de días de calor a descensos bruscos de temperatura. <strong>Este vaivén no solo afecta al ánimo o al descanso</strong>: también influye directamente en la salud respiratoria de las personas mayores. La inestabilidad atmosférica puede agravar la sensibilidad de las vías respiratorias y desencadenar reacciones alérgicas en personas mayores que antes nunca habían mostrado síntomas. Ya no se trata solo del polen: también hay que tener en cuenta cómo <strong>el aumento de la contaminación</strong>, la baja <strong>humedad ambienta</strong>l o la <strong>proliferación de partículas en suspensión </strong>inciden en el bienestar diario.</p>
<p><strong>El moho también es un desencadenante importante de alergias respiratorias en personas mayores</strong>, especialmente cuando no se detecta a tiempo. Aparece en zonas húmedas como baños, cocinas o trasteros, y sus esporas pueden provocar reacciones respiratorias intensas. Es fácil que pase inadvertido, especialmente si la persona no limpia esas zonas con frecuencia o si no hay buena ventilación.</p>
<p><strong>Las alergias a epitelios</strong> de animales son igualmente frecuentes. Las personas mayores con alergias respiratorias pueden experimentar una reacción incluso en habitaciones donde no hay animales presentes, ya que el pelo y la caspa de perros o gatos pueden permanecer en el ambiente. En hogares donde hay animales, este factor debe tenerse muy en cuenta.</p>
<p>En todo caso, <strong>no se trata solo de identificar el origen de la alergia</strong>, sino de entender el impacto que puede tener en su bienestar, especialmente si estamos hablando de personas mayores. Las alergias <strong>pueden alterar su sueño, reducir su apetito y afectar a su estado de ánimo</strong>.</p>
<p>Las alergias respiratorias  en personas mayores también pueden <strong>agravar otras patologías crónicas</strong>, como la EPOC o la insuficiencia cardíaca, ya que generan una inflamación constante que complica aún más su estado general. Y esto, como bien sabemos, puede ser especialmente peligroso en personas mayores frágiles o con enfermedades de base.</p>
<h2><span style="color: #10b5cf;">Síntomas frecuentes de alergias respiratorias en personas mayores</span></h2>
<p>Uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos es que muchos mayores no comunican lo que sienten. Atribuyen su malestar a algo «normal» o lo silencian para no preocupar. Por eso, es fundamental que quienes les rodeamos estemos atentos a esos signos que podrían pasar desapercibidos: una tos que no se va, ojos irritados cada mañana, o ese comentario que repiten de vez en cuando: <strong>«no sé por qué me canso tanto últimamente».</strong></p>
<p>No todas las alergias se presentan con estornudos o picores evidentes. En personas mayores<strong>, los síntomas pueden ser más sutiles y persistentes</strong>. Una <strong>tos seca</strong> que no remite, especialmente por las mañanas o al acostarse, puede confundirse fácilmente con un resfriado crónico o una secuela de otra enfermedad respiratoria. La <strong>fatiga constante</strong>, esa sensación de <strong>“no tener fuerzas”</strong> incluso tras haber descansado, también puede ser una señal de que algo en el entorno está afectando a su capacidad pulmonar.</p>
<p>Los <strong>ojos llorosos</strong> o irritados cada mañana pueden parecer una molestia menor, pero cuando se repiten con frecuencia, es posible que estén reaccionando a partículas en suspensión en el ambiente, como polvo o polen. Lo mismo ocurre con la <strong>congestión nasal </strong>o<strong> los dolores de cabeza</strong> ligeros pero persistentes, que en ocasiones se achacan al clima o al envejecimiento, cuando en realidad pueden tener un componente alérgico.</p>
<p>Incluso los <strong>cambios en el estado de ánimo</strong> —irritabilidad, desánimo o una bajada en la motivación para realizar actividades cotidianas— pueden estar relacionados con una mala calidad del descanso nocturno causada por una alergia no identificada.</p>
<p>En definitiva, si detectas alguno de estos síntomas persistentes, es posible que estés ante un caso de <strong data-start="4604" data-end="4650">alergias respiratorias en personas mayores</strong>. No se trata de alarmar, sino de estar presentes y atentos. A veces, una pequeña conversación sobre cómo se sienten realmente puede ser el primer paso para detectar algo que lleva tiempo interfiriendo en su bienestar.</p>
<h2><span style="color: #10b5cf;">¿Cómo ayudar desde casa a personas mayores con alergias respiratorias?</span></h2>
<p><strong>Lo primero es observar</strong>. Estar atentos a su rutina, a cómo descansan, si comentan que les cuesta respirar al dormir o si evitan ciertas estancias de la casa porque «no se encuentran bien allí». Estas señales pueden indicar que hay algo en el ambiente que les incomoda o afecta más de lo que imaginamos.</p>
<p>En <strong>segundo lugar</strong>, <strong>cuidar el entorno</strong>.  Ventilar bien las habitaciones cada día —incluso en invierno— ayuda a renovar el aire y reducir la acumulación de partículas irritantes.</p>
<p>También conviene revisar si hay <strong>zonas con humedad o moho</strong>, especialmente en baños, cocinas o rincones poco transitados. El moho no siempre es visible a simple vista, pero su presencia puede tener efectos muy perjudiciales en personas mayores.</p>
<p>Otra medida muy útil es optar <strong>por aspiradoras con filtro HEPA</strong>, que ayudan a eliminar alérgenos del polvo y de alfombras o tapicerías. <strong>Cambiar la ropa de cama con frecuencia</strong>, lavar cortinas y mantener colchones y almohadas limpios también reduce notablemente la exposición a ácaros.</p>
<p>En casas donde hay mascotas, es recomendable delimitar algunas zonas libres de pelos -como los dormitorios- y <strong>cepillar a los animales con regularidad</strong> para minimizar los alérgenos en el ambiente.</p>
<p>Y aunque suene sencillo, <strong>revisar los productos de limpieza</strong> que usamos también cuenta. Muchos contienen perfumes o químicos que, sin darnos cuenta, pueden provocar reacciones respiratorias. Hoy existen opciones más suaves o hipoalergénicas que son igual de eficaces.</p>
<p>Todo esto no requiere grandes inversiones ni cambios drásticos, pero sí requiere atención y compromiso para crear un entorno saludable que ayude a mejorar el descanso y la respiración de las personas mayores, reduciendo síntomas sin necesidad de medicación inmediata.</p>
<p>Porque cuando creamos un entorno más saludable, no solo aliviamos posibles sintomatologías: también les damos a nuestros mayores tranquilidad, y descanso. Y eso, al final del día, es lo que más importa.</p>
<h2><span style="color: #10b5cf;">Diagnóstico de alergias respiratorias en personas mayores: señales de alerta</span></h2>
<p>Aunque el entorno puede jugar a nuestro favor, cuando los síntomas se mantienen en el tiempo o interfieren en su día a día, es momento de dar un paso más. Porque a veces, por mucho que cuidemos la casa, ventilemos bien o cambiemos productos, hay algo que no termina de encajar. Y en esos casos, <strong>el diagnóstico médico no es solo recomendable: es necesario.</strong></p>
<p>Un diagnóstico temprano puede marcar la diferencia en el tratamiento de las alergias respiratorias en personas mayores, mejorando su vida y previniendo complicaciones. El primer paso es acudir al <strong>médico de atención primaria</strong>, que podrá valorar si los síntomas responden a una posible alergia o si hay otros factores en juego.</p>
<h3><span style="color: #058da0;">Pruebas de alergia. ¿En qué consisten?</span></h3>
<p>Si el médico sospecha que puede tratarse de una alergia, lo habitual es que <strong>derive al especialista en alergología</strong>. Aunque a algunas familias les preocupa que el proceso sea complejo o molesto, lo cierto es que, en la mayoría de los casos, se trata de pruebas sencillas, rápidas y poco invasivas. Y lo más importante: pueden dar muchas respuestas.</p>
<p>Acompañarles en este proceso también implica prepararse bien antes de la consulta. Llevar un <strong>pequeño registro con lo que observamos</strong> -cuándo aparecen los síntomas, en qué momentos del día, si empeoran en ciertos espacios o estaciones- puede aportar pistas muy útiles al profesional. No se trata de diagnosticar en casa, sino de <strong>facilitar información que ayude </strong>a ver el conjunto<strong>.</strong></p>
<p>En algunos casos, el diagnóstico llega tras una combinación de elementos: pruebas médicas, observación del entorno y escucha activa de la persona mayor. Porque a veces no lo expresan directamente, pero dejan señales: ese gesto de molestia al abrir una ventana, esa negativa a salir cuando sopla el viento, o ese comentario casi casual: «me noto raro estos días, será el aire».</p>
<p>La primera prueba más común es la <strong>prueba cutánea o prick test</strong>. Consiste en aplicar pequeñas gotas de diferentes alérgenos -como polen, ácaros, moho o epitelios de animales- sobre la piel del antebrazo, y hacer una leve punción superficial que no suele doler. Pasados unos 15 o 20 minutos, si alguna de esas sustancias provoca una reacción, aparecerá una pequeña roncha o enrojecimiento en esa zona. Es una forma muy visual y eficaz de detectar a qué puede estar reaccionando el cuerpo. Aunque también es cierto que la sensibilidad cutánea disminuye con la edad, lo que podría no hacer determinantes los resultados en personas mayores.</p>
<p>En algunos casos, especialmente si la persona mayor tiene la piel muy sensible o toma una medicación que puede alterar los resultados, el especialista puede optar por un <strong>análisis de sangre</strong>. Esta prueba mide los niveles de inmunoglobulina E (IgE), un tipo de anticuerpo que aumenta cuando hay una respuesta alérgica. Aunque tarda algo más en tener resultados, también puede ser útil para confirmar el diagnóstico.</p>
<p>Otra opción es la <strong>prueba de exposición controlada</strong>, que se realiza en entornos muy específicos y bajo supervisión médica. No es habitual en personas mayores, pero puede utilizarse en casos complejos o cuando hay dudas con los resultados previos.</p>
<p>Más allá de saber “a qué es alérgico”, un diagnóstico certero permite tomar decisiones personalizadas y mejorar el tratamiento y bienestar de nuestros mayores.</p>
<p>En definitiva, poner nombre a lo que pasa no solo tranquiliza: permite actuar con mayor seguridad. Y cuando hablamos de personas mayores, eso significa proteger su salud, evitando tratamientos innecesarios o, al contrario, abordando lo que sí es importante sin dejarlo pasar.</p>
<p><span id="more-6295"></span></p>
<p><strong><span style="color: #10b5cc; font-size: 21px;">OTRO CONTENIDO DE INTERÉS</span></strong></p>
<ul>
<li style="list-style-type: none;">
<ul>
<li style="list-style-type: none;">
<ul>
<li><a title="Cómo motivar a los adultos mayores a hacer ejercicio: guía práctica y consejos útiles" href="https://brunimarsa.es/como-motivar-a-los-adultos-mayores-a-hacer-ejercicio-guia-practica-y-consejos-utiles/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Actividad física para personas mayores con problemas respiratorios</u></a></li>
<li><a title="La importancia de una buena alimentación en adultos mayores" href="https://brunimarsa.es/la-importancia-de-una-buena-alimentacion-en-adultos-mayores/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>La importancia de una buena alimentación en adultos mayores</u></a></li>
</ul>
</li>
</ul>
</li>
</ul>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/alergias-respiratorias-personas-mayores/">Alergias respiratorias en personas mayores: causas y soluciones</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Podología en personas mayores: señales que no debemos ignorar</title>
		<link>https://brunimarsa.es/podologia-en-personas-mayores-senales-que-no-debemos-ignorar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ana Rico]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 17:39:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Salud y Bienestar]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://brunimarsa.es/?p=6236</guid>

					<description><![CDATA[<p>La podología en personas mayores, más allá del tratamiento de patologías concretas, permite acompañarles de forma integral en algo tan esencial como es su capacidad de moverse sin dolor. En muchos casos, el cuidado de</p>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/podologia-en-personas-mayores-senales-que-no-debemos-ignorar/">Podología en personas mayores: señales que no debemos ignorar</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>La <strong>podología en personas mayores</strong>, más allá del tratamiento de patologías concretas, permite <strong>acompañarles de forma integral </strong>en algo tan esencial como es su capacidad de moverse sin dolor. En muchos casos, el c<strong>uidado de los pies no se prioriza</strong>, y eso deriva en molestias prolongadas, dificultades para caminar, o incluso en caídas evitables. Hemos visto cómo una intervención podológica oportuna puede marcar la diferencia entre el encierro y la posibilidad de volver a salir a pasear con seguridad.</p>
<h2><strong><em>La complejidad del cuidado podológico en personas mayores</em></strong></h2>
<p>Pero tratar a personas mayores desde la podología requiere mucho más que conocimientos clínicos. Es fundamental comprender el conjunto de factores que influyen en su estado de salud y su adherencia a los tratamientos. El envejecimiento conlleva una serie de cambios fisiológicos que afectan directamente a la salud del pie, pero también implica retos psicológicos y sociales que no deben pasarse por alto.</p>
<p><strong>Con el envejecimiento, los pies comienzan a reflejar de forma evidente el paso del tiempo</strong>. El desgaste natural, la pérdida de elasticidad, la disminución de la grasa plantar o la circulación deficiente pueden provocar molestias, dolor o inestabilidad al caminar.</p>
<p>Desde <strong>el punto de vista físico</strong>, muchas personas mayores conviven con enfermedades crónicas como la diabetes, la artritis o trastornos circulatorios que condicionan la movilidad y aumentan el riesgo de complicaciones podológicas.</p>
<p>A esto se suman las <strong>dificultades cognitivas</strong> que pueden estar presentes en esta etapa. Personas con demencia o con problemas de memoria pueden olvidar seguir las pautas de tratamiento o no identificar síntomas que deberían comunicar. En estas situaciones, el rol del cuidador es esencial, y los profesionales sanitarios deben adaptar su intervención para que sea comprensible, accesible y flexible según cada contexto familiar.</p>
<p><strong>Las condiciones sociales</strong> también inciden de forma directa en el acceso a la atención podológica. Muchos mayores viven solos o en residencias, y no siempre cuentan con los medios para desplazarse a una consulta.</p>
<h2><strong>Prevención podológica en la tercera edad: una cuestión de salud, dignidad y autonomía</strong></h2>
<p>Comprender y atender todos esos factores a través de una <strong>revisión podológica periódica</strong> (analizando el estado de la piel, las manchas, eligiendo el calzado adecuado…) son medidas preventivas de primer orden, que puede reducir significativamente el riesgo de caídas y sus secuelas. En este sentido, <strong>integrar la podología en personas mayores dentro de una estrategia de envejecimiento activo </strong>y seguro no es una opción, sino una necesidad y parte del <strong>modelo de atención centrado en la persona</strong>. Un modelo que entiende que la salud no se mantiene únicamente en el hospital o el centro de salud, sino también en los pequeños gestos del día a día.</p>
<h2><strong>Señales que indican que mi familiar necesita ver a un podólogo<br />
</strong></h2>
<p>En muchas ocasiones, los primeros signos de deterioro en los pies pasan desapercibidos o se interpretan como “cosas de la edad”. <strong>No siempre hay un dolor agudo ni una lesión visible.</strong></p>
<p>Las afecciones que comienzan como molestias leves —una uña mal cortada, una pequeña callosidad, una rozadura persistente— pueden convertirse con el tiempo en heridas, infecciones o problemas de movilidad que limitan la autonomía personal.  Estas <strong>señales de alerta podológicas</strong> no deben normalizarse, ya que pueden anticipar problemas que afectan la salud global y la movilidad. Por eso es importante<strong> impulsar una cultura de podología en personas mayores</strong> orientada a la <strong>prevención</strong>.</p>
<p>Una revisión periódica por parte de un profesional permite <strong>detectar esas pequeñas lesiones mal normalizadas</strong>: cortes mal curados, cambios en el color de la piel, uñas encarnadas o zonas de presión en el calzado. La dificultad para agacharse o revisar visualmente los propios pies hace que muchas personas mayores no sean conscientes de estas afecciones hasta que se agravan. Y lo que pudo haberse resuelto con una revisión periódica, acaba requiriendo una intervención más compleja o un tratamiento prolongado.</p>
<p>No podemos olvidar tampoco que <strong>el calzado juega un papel clave</strong>. Con la edad, los pies cambian: pueden aplanarse, desarrollar deformidades o necesitar un mayor soporte. El uso continuado de zapatos inadecuados contribuye a generar molestias, inestabilidad y, en algunos casos, lesiones. <strong>Revisar el tipo de calzado</strong> y adaptarlo a las nuevas necesidades fisiológicas no es solo una cuestión de comodidad, sino también de salud preventiva.</p>
<p>Algunas afecciones comunes como las uñas encarnadas, las infecciones fúngicas o la sequedad extrema de la piel pueden también parecer problemas menores, pero su impacto puede ser considerable si no se abordan con atención. En personas con patologías como la diabetes, el riesgo se multiplica: una pequeña herida mal tratada puede derivar en complicaciones graves.</p>
<p><strong>Tampoco debe subestimarse la relación entre problemas podológicos y la movilida</strong>d. Cuando los pies duelen o pierden funcionalidad, las personas tienden a evitar moverse, lo que impacta en su musculatura, su equilibrio e incluso en su ánimo. Dejar de caminar por miedo o incomodidad inicia un círculo difícil de romper.</p>
<h2><strong>El pie como base del equilibrio: por qué prevenir caídas empieza por abajo</strong></h2>
<p>Otro de los riesgos más frecuentes —y con mayores consecuencias— en la vejez son <strong>las caídas</strong>. Más allá del golpe físico, una caída puede suponer el inicio de una pérdida progresiva de independencia, miedo al movimiento y retraimiento social. En muchos casos, la causa no está solo en un mal paso o una distracción, sino <strong>en condiciones podológicas que comprometen el equilibrio y la seguridad</strong> al caminar, especialmente si no se cuenta con una adecuada atención podológica en personas mayores.</p>
<p>El pie actúa como base del cuerpo. Cuando hay dolor, deformidades no tratadas, pérdida de sensibilidad o alteraciones en la pisada, esa base se vuelve inestable. A ello se suma que muchas personas mayores presentan menor fuerza muscular, tiempos de reacción más lentos y, en ocasiones, un entorno poco adaptado en el hogar. El resultado es un escenario en el que una caída puede producirse con facilidad y tener consecuencias graves. Por eso, la podología en personas mayores es una herramienta clave para evitar estas caídas y preservar la movilidad en esta etapa de la vida.</p>
<h2><strong>Prevenir y tratar a tiempo es cuidar su bienestar global. </strong></h2>
<p>Por todo ello, atender los pies con regularidad, observar cualquier cambio, y no normalizar el malestar o la incomodidad son <strong>acciones clave en la prevención de problemas mayores.</strong> Porque lo que empieza como una pequeña molestia puede tener consecuencias mucho más amplias en la vida cotidiana.</p>
<p>Incluir el <strong>cuidado podológico de las personas mayores</strong> dentro de los hábitos de autocuidado no es solo una decisión clínica: es una forma concreta de proteger la autonomía, reforzar la seguridad personal y preservar la confianza para seguir haciendo las cosas cotidianas. Caminar por la casa, salir a comprar el pan, dar un paseo… Son gestos aparentemente simples que dependen, en buena medida, del estado de los pies.</p>
<p>Integrar esta dimensión del cuidado en la rutina de las personas mayores también ayuda a mantener una conexión activa con su cuerpo. Observar los cambios, atender las señales de alerta y revisar el calzado o la hidratación no son gestos médicos, sino formas cotidianas de seguir presentes, atentos y responsables de la propia salud.</p>
<p>Porque cuidarse los pies es, al final, una forma de proteger la salud que garantiza la continuidad de la podología en personas mayores como parte de su autocuidado.</p>
<p><span id="more-6236"></span></p>
<p><strong><span style="color: #10b5cc; font-size: 21px;">CONTENIDO RELACIONADO</span></strong></p>
<p>Si te interesa profundizar en las <strong>patologías más comunes en personas mayores y qué tratamientos podológicos</strong> existen para abordar estas dolencias , aquí lo explicamos en detalle: <a title="Los beneficios de la podología en la tercera edad" href="https://brunimarsa.es/los-beneficios-de-la-podologia-en-la-tercera-edad/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><strong><span style="color: #10b5cc;"><u>Los beneficios de la podología en la tercera edad</u></span></strong></a></p>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/podologia-en-personas-mayores-senales-que-no-debemos-ignorar/">Podología en personas mayores: señales que no debemos ignorar</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cómo acompañar a un familiar con Parkinson: estrategias reales para cuidar sin agotarse</title>
		<link>https://brunimarsa.es/acompanar-familiar-parkinson-cuidar-sin-agotarse/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ana Rico]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 10 Apr 2025 17:19:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Salud y Bienestar]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://brunimarsa.es/?p=6018</guid>

					<description><![CDATA[<p>El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa crónica y progresiva que afecta el control del movimiento. En las primeras etapas, el diagnóstico suele llegar como un golpe silencioso. A veces, tras meses de sospechas, pequeños olvidos</p>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/acompanar-familiar-parkinson-cuidar-sin-agotarse/">Cómo acompañar a un familiar con Parkinson: estrategias reales para cuidar sin agotarse</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>El <strong>Parkinson</strong> es una enfermedad neurodegenerativa crónica y progresiva que afecta el <strong>control del movimiento</strong>. En las primeras etapas, el diagnóstico suele llegar como un golpe silencioso. A veces, tras meses de sospechas, pequeños olvidos o una torpeza nueva al caminar. En otras ocasiones, aparece de forma más abrupta: un temblor persistente, una rigidez que ya no se puede explicar por el paso del tiempo. Pero cuando el neurólogo confirma que se trata de Parkinson, el impacto no se limita al paciente.</p>
<p>Aunque el diagnóstico se imprima en el nombre de una sola persona, sus ondas expansivas tocan cada rincón de la familia. En muchas casas, ese momento en la consulta del neurólogo <strong>marca el principio de una nueva etapa</strong>: una etapa en la que se convive con la incertidumbre, se reorganizan rutinas y se redefine —a veces sin palabras— el papel de cada uno.</p>
<p>A medida que avanza la enfermedad, la persona puede necesitar ayuda para actividades cotidianas, desde vestirse hasta mantener el equilibrio o tomar la medicación correctamente. Y en ese escenario, <strong>la familia es el primer sostén</strong>. Padres, hijos, parejas o hermanos se convierten, muchas veces sin preparación, en cuidadores principales.</p>
<p>La repetición de las tareas. Las dudas constantes sobre si se está haciendo lo correcto. El miedo a no estar a la altura. La culpa por necesitar un respiro. El Parkinson, dentro del hogar, se vuelve parte del mobiliario: no se ve, pero está. <strong>Y en torno a él, la familia empieza a girar.</strong></p>
<p>Cuidar de alguien con Parkinson implica mirar con más atención, aprender a detectar esos pequeños cambios en el ánimo, en el habla, en los gestos. Implica desarrollar una sensibilidad nueva, casi intuitiva, para entender cuándo es momento de intervenir y cuándo es mejor simplemente estar.</p>
<h2><span style="color: #10b5cc;">Primer paso: entender el Parkinson como familia</span></h2>
<p><strong>Pocas veces se habla del Parkinson en plural</strong>. De lo que significa cuidar y dejarse cuidar. La vida del paciente de Parkinson cambia. Pero también la de quienes le rodean.</p>
<p>Una de las preguntas más comunes entre familiares es por dónde empezar. Y la respuesta suele ser doble: por un lado, <strong>informarse bien</strong>. Dedicar un tiempo a informarse en familia ayuda a reducir el miedo y alinear expectativas. Porque <strong>uno de los errores más comunes es enfrentar el Parkinson desde la intuición</strong>. La información es una herramienta poderosa para cuidar mejor.</p>
<h2><span style="color: #10b5cc;">La importancia de establecer rutinas</span></h2>
<p>Por otro, lado <strong>establecer una estructura clara en el hogar</strong>, que no sea rígida pero sí predecible, es fundamental en esta enfermedad<strong>. El Parkinson se gestiona mejor con rutinas estables y previsibles</strong>. No solo porque el cuerpo responde con más facilidad a entornos estables, sino porque la ansiedad asociada a la enfermedad se reduce cuando el paciente sabe qué esperar de su día.</p>
<p>Establecer horarios regulares para las comidas, los paseos, la toma de medicación y los momentos de descanso puede parecer simple, pero en la práctica, es una de las herramientas más efectivas para mejorar la calidad de vida del paciente y la familia.</p>
<p>Tampoco podemos olvidar que involucrar a la persona con Parkinson en estas rutinas refuerza su autoestima y autonomía.</p>
<h2><span style="color: #10b5cc;">¿Hasta dónde acompañar y cuándo intervenir?</span></h2>
<p>Porque tenemos que tener presente que <strong>favorecer la autonomía</strong>, tanto como sea posible, de un paciente de Parkinson es importantísimo. Ayudar no es sustituir. En la medida en que la persona pueda seguir haciendo ciertas tareas por sí misma, es clave permitirlo.</p>
<p>Forzar la independencia cuando ya no es posible puede generar frustración. Pero asumirlo todo demasiado pronto también tiene efectos negativos: desmotiva y acelera la dependencia.</p>
<p><strong>La familia necesita desarrollar una sensibilidad gradual</strong>. Saber leer el cuerpo. Observar cuándo una tarea cotidiana, como vestirse o preparar un café, empieza a requerir más tiempo o más esfuerzo. Ahí no hay fórmulas cerradas. Lo que sirve para una persona no necesariamente aplica para otra. Lo que hoy es fácil, en unos meses puede no serlo. Y ese baile entre lo que se mantiene y lo que se pierde requiere paciencia, flexibilidad y, sobre todo, observación constante.</p>
<h2><span style="color: #10b5cc;">Comunicación y empatía: claves del día a día</span></h2>
<p>El Parkinson no tiene una sola cara. No tiene una sola velocidad. Hay días en los que avanza como un vendaval, y otros en los que parece dormido. Lo mismo pasa con los vínculos familiares: habrá momentos de unión intensa y otros de tensión inevitable. Lo importante no es evitar los altibajos, sino<strong> aprender a navegar en ellos con aceptación</strong>.</p>
<p>Saber que no hay una sola forma correcta de acompañar, pero que todas las buenas formas empiezan por lo mismo: <strong>escuchar</strong>. Escuchar incluso cuando las palabras escasean. Porque hay días en los que la enfermedad hace más ruido que la persona. Y ahí es donde el rol de la familia se vuelve esencial: <strong>no para hablar por quien calla, sino para seguir reconociendo a la persona detrás de los síntomas</strong>.</p>
<p>Si algo hemos aprendido tras años cuidando a personas con Parkinson y acompañando a sus familias, es que el verdadero sostén no está solo en las manos que ayudan a levantarse, sino en las miradas que siguen reconociendo. La familia es, muchas veces, el último espejo donde el paciente se ve entero. Con su historia, con sus miedos, con su nombre completo.</p>
<p>Y eso no lo cura ninguna medicina. Pero puede sanar mucho.</p>
<p>A medida que avanza la enfermedad, puede haber cambios en el habla, la escritura o la expresión emocional. <strong>Es esencial mantener la paciencia y buscar nuevas formas de conectar.</strong></p>
<ul>
<li>Mirar a los ojos al hablar</li>
<li>Dar tiempo para responder</li>
<li>No infantilizar ni corregir constantemente</li>
<li>Validar emociones: tristeza, frustración o miedo son reacciones naturales</li>
</ul>
<h2><span style="color: #10b5cc;">Roles familiares y el reto emocional</span></h2>
<p>En muchas familias, el cuidado recae en una única persona —la hija, el cónyuge, la hermana mayor…—. Y eso, a largo plazo, genera desgaste emocional, físico y aislamiento.</p>
<p>Pero sobre todo emocional. Porque otro aspecto esencial —y poco hablado— es la afectación emocional que sufre tanto el paciente como su entorno. La apatía, la depresión o los cambios bruscos de ánimo forman parte del Parkinson, pero a menudo se interpretan como falta de voluntad. Esto puede generar fricciones familiares y tensiones innecesarias. Por eso es clave entender que el componente neuropsicológico de la enfermedad no es menor. Es importante consultar con profesionales si los cambios en el comportamiento se vuelven más evidentes, y recordar que muchas veces, el estado anímico del cuidador también necesita ser atendido.</p>
<h2><span style="color: #10b5cc;">¿Quién cuida al cuidador?</span></h2>
<p>Porque la entrega prolongada sin pausas ni relevos pasa factura.  En Brunimarsa recomendamos dividir el cuidado en roles. Hacerlo no solo distribuye la carga, también da al paciente mayor sensación de red, de pertenencia y acompañamiento:</p>
<ul>
<li>Quien coordina el día a día (horarios, medicación)</li>
<li>Quien apoya en gestiones (médicas, económicas)</li>
<li>Quien acompaña emocionalmente</li>
<li>Quien actúa como “relevo” en descansos del cuidador principal</li>
</ul>
<p>Aun así, habrá momentos en los que el apoyo familiar no será suficiente. El desgaste, la progresión de la enfermedad o la complejidad de las tareas pueden hacer que se necesite ayuda. Los estudios más recientes sobre carga del cuidador revelan que un porcentaje alto de quienes cuidan a personas con Parkinson presentan síntomas de ansiedad, estrés crónico y trastornos del sueño. En Brunimarsa, insistimos siempre en este punto: <strong>cuidar bien solo es posible si se cuida el que cuida</strong>.</p>
<p>Porque habrá momentos en los que el cuidado necesita ser compartido. No para desentenderse, sino para poder seguir presentes sin romperse por dentro. Un cuidador agotado no es un héroe. Es alguien en riesgo. Y la única forma sostenible de cuidar a largo plazo es hacerlo desde la serenidad, no desde la urgencia permanente.</p>
<p>Llegados a este punto, muchas familias <strong>se preguntan si hay momentos en los que se debe recurrir a apoyo externo</strong>. La respuesta, aunque no es sencilla, es clara: sí, cuando el cuidado empieza a superar las capacidades del entorno familiar. <strong>Y no se trata de rendirse, sino de sumar</strong>. En etapas más avanzadas, o cuando el cuidador principal necesita descansar, contar con profesionales especializados en Parkinson no solo garantiza un mejor abordaje técnico, sino que da aire, reequilibra y permite a la familia volver a ejercer su rol afectivo, sin la carga total del día a día.</p>
<p><strong>El Parkinson no tiene una evolución idéntica en todos los casos</strong>. Pero lo que sí se repite es la necesidad de adaptar el acompañamiento, de revisar constantemente las necesidades del momento, y de mantener un enfoque global: físico, emocional, relacional. En ese camino, la familia no solo es necesaria. Es insustituible. Pero no por eso debe estar sola.</p>
<p>Con información, empatía, apoyo y redes, es posible acompañar con dignidad y afecto la enfermedad de Parkinson.</p>
<p>Si lo necesitas, mira cómo os podemos ayudar, ofreciéndoos el <a title="Cuidado de Personas con Parkinson" href="https://brunimarsa.es/parkinson/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><span style="color: #10b5cc;"><u>servicio de cuidadores especializados en Parkinson y servicios adaptados a cada necesidad</u></span></a>: cuidado por horas, internos, fines de semana, fisioterapia, acompañamiento emocional y más. En Brunimarsa lo decimos y lo hacemos: <strong>cuidamos de los tuyos como lo harías tú mismo</strong>, pero sin que te olvides de cuidar de ti también.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span id="more-6018"></span></p>
<p><strong><span style="color: #10b5cc; font-size: 21px;">CONTENIDO RELACIONADO</span></strong></p>
<ul>
<li style="list-style-type: none;">
<ul>
<li style="list-style-type: none;">
<ul>
<li><a title="Cómo Brunimarsa puede ayudaros con la enfermedad de Parkinson" href="https://brunimarsa.es/parkinson/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Cómo Brunimarsa puede ayudaros con la enfermedad de Parkinson</u></a></li>
<li><a title="El beneficio de la fisioterapia en personas con párkinson" href="https://brunimarsa.es/beneficio-de-la-fisioterapia-en-personas-con-parkinson/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>El beneficio de la fisioterapia en personas con párkinson</u></a></li>
<li><a title="1 de abril, el Día Internacional del Párkinson " href="https://brunimarsa.es/11-de-abril-dia-mundial-del-parkinson/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>11 de abril, el Día Internacional del Párkinson </u></a></li>
</ul>
</li>
</ul>
</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/acompanar-familiar-parkinson-cuidar-sin-agotarse/">Cómo acompañar a un familiar con Parkinson: estrategias reales para cuidar sin agotarse</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Más allá de los analgésicos: nuevas soluciones para el dolor crónico en mayores</title>
		<link>https://brunimarsa.es/mas-alla-de-los-analgesicos-nuevas-soluciones-para-el-dolor-cronico-en-mayores/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ana Rico]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 19 Mar 2025 09:02:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Salud y Bienestar]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://brunimarsa.es/?p=5870</guid>

					<description><![CDATA[<p>Articulaciones rígidas que dificultan los movimientos, molestias musculares que se intensifican con el frío, dolores de espalda que interfieren con el descanso nocturno. A menudo, la solución parece estar en un frasco de analgésicos, pero</p>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/mas-alla-de-los-analgesicos-nuevas-soluciones-para-el-dolor-cronico-en-mayores/">Más allá de los analgésicos: nuevas soluciones para el dolor crónico en mayores</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p data-pm-slice="1 1 []">Articulaciones rígidas que dificultan los movimientos, molestias musculares que se intensifican con el frío, dolores de espalda que interfieren con el descanso nocturno. A menudo, la solución parece estar en un frasco de analgésicos, pero cuando estos dejan de hacer efecto o solo proporcionan un alivio temporal, surge la duda: <strong>¿hay otras formas de manejar el dolor de manera efectiva? </strong>Aunque los medicamentos pueden ser una ayuda fundamental, existen nuevas soluciones para el dolor crónico en mayores que pueden mejorar la calidad de vida sin depender exclusivamente de ellos.</p>
<h2><span style="color: #06606c;">1.- El movimiento como terapia</span></h2>
<p>Cuando sentimos dolor, lo primero que hacemos es evitar el movimiento por miedo a empeorar la situación. Pero algunas nuevas soluciones para el dolor crónico en mayores, como el ejercicio adaptado, pueden ayudar  a aliviar el malestar en personas mayores.</p>
<p>Ejercicios suaves como el tai chi, &#8211;<em>una disciplina milenaria que combina </em><strong><em>movimientos suaves y fluidos con respiración profunda y concentración mental</em>&#8211;</strong>, la natación o simplemente caminar unos minutos al día pueden ayudar a reducir la rigidez, mejorar la movilidad y <strong><span style="color: #10b5cc;">liberar endorfinas, los analgésicos naturales del cuerpo</span></strong>.</p>
<p>Estas sustancias químicas, producidas por el cerebro, <strong>actúan bloqueando las señales de dolor y generando una sensación de bienestar</strong>. Además, ayudan a reducir el estrés y la ansiedad, lo que a su vez puede disminuir la percepción del dolor y mejorar el estado de ánimo en las personas mayores. Lo importante es encontrar una rutina adaptada a cada persona, sin forzar pero sin caer en el sedentarismo. Lo importante es encontrar una rutina adaptada a cada persona, sin forzar pero sin caer en el sedentarismo.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone wp-image-5820" src="https://brunimarsa.es/wp-content/uploads/2025/03/check.png" alt="Check Brunimarsa" width="21" height="21" /> <strong>Consejo práctico</strong>: Anima a tu ser querido a moverse con actividades que le resulten placenteras. <strong>El tai chi,</strong> que ha ganado popularidad en los últimos años por sus beneficios para la salud y el equilibrio, es una excelente opción. Suavidad en los movimientos, <strong>conexión mente-cuerpo y bajo impacto en las articulaciones</strong> lo convierten en una actividad ideal para mayores. Desde hace décadas, se ha recomendado en todo el mundo para mejorar la movilidad, reducir el estrés y prevenir caídas. Muchos <a href="https://www.comunidad.madrid/noticias/2025/01/23/comunidad-madrid-supero-52000-participantes-actividades-promocion-prevencion-centros-publicos-mayores" target="_blank" rel="noopener"><strong>centros públicos de mayores</strong></a>, gestionados por la <a href="https://www.comunidad.madrid/transparencia/agencia-madrilena-atencion-social-amas" target="_blank" rel="noopener">Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS)</a> de la Comunidad de Madrid ofrecen clases específicas para personas mayores, lo que también permite socializar mientras se ejercitan.</p>
<h2><span style="color: #06606c;">2.- Termoterapia y crioterapia: el poder del calor y el frío</span></h2>
<p>Las terapias de calor y frío son <strong>un remedio clásico, pero muchas veces las olvidamos</strong>.</p>
<p><span style="color: #10b5cc;"><strong>El calor</strong></span> (mantas térmicas, baños calientes, bolsas de semillas) ayuda a relajar los músculos y a<strong>umentar la circulación sanguínea al dilatar los vasos sanguíneos</strong>, lo que <strong>mejora el flujo de oxígeno</strong> y nutrientes en los tejidos afectados. Esto reduce la rigidez y alivia la sensación de tensión muscular, permitiendo una mayor movilidad y confort.</p>
<p><span style="color: #10b5cc;"><strong>El frío</strong> </span>(compresas frías, bolsas de hielo envueltas en un paño) reduce la inflamación y el dolor agudo al <strong>contraer los vasos sanguíneos</strong>, lo que disminuye la circulación en la zona afectada y <strong>reduce la acumulación de líquidos</strong>. Además, ralentiza la actividad nerviosa, proporcionando un efecto anestésico temporal que ayuda a mitigar la sensación de dolor.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone wp-image-5820" src="https://brunimarsa.es/wp-content/uploads/2025/03/check.png" alt="Check Brunimarsa" width="21" height="21" /> <strong>Consejo práctico</strong>: Si el dolor es persistente, alternar frío y calor en sesiones de 15-20 minutos puede ayudar a aliviar la molestia sin necesidad de recurrir a más medicación.</p>
<h2><span style="color: #06606c;">3. Alimentación antiinflamatoria</span></h2>
<p>Lo que comemos influye más de lo que imaginamos en la manera en que el cuerpo gestiona el dolor. <strong>La inflamación crónica</strong> es una de las principales causas de malestar en los mayores, y ciertos alimentos pueden ayudar a reducirla de forma natural. <strong>Incorporar una dieta antiinflamatoria puede ser un cambio significativo</strong> en la calidad de vida de quienes sufren dolor crónico.</p>
<p data-pm-slice="1 1 []">Lo que comemos influye más de lo que imaginamos en la manera en que el cuerpo gestiona el dolor. <strong>La inflamación crónica</strong> es una de las principales causas de malestar en los mayores. Se produce como <strong>respuesta del sistema inmunológico ante distintos factores</strong> como el envejecimiento, el estrés, una alimentación inadecuada o <strong>enfermedades subyacentes como la artritis o la diabetes</strong>. Con el tiempo, esta inflamación persistente puede dañar los tejidos y agravar problemas de movilidad, dolor articular y fatiga.</p>
<p data-pm-slice="1 1 []">En los mayores, también puede contribuir a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas. Sin embargo, ciertos alimentos pueden ayudar a reducirla de forma natural, actuando como reguladores de los procesos inflamatorios del organismo. <strong>Incorporar una dieta antiinflamatoria</strong> puede ser un cambio significativo en la calidad de vida de quienes sufren dolor crónico.</p>
<ul>
<li><strong>Alimentos recomendados:</strong> Pescado azul (salmón, sardinas), aceite de oliva virgen extra, frutos secos, cúrcuma, jengibre, frutas y verduras frescas, y alimentos ricos en omega-3 como el aguacate o las semillas de chía.</li>
<li><strong>A evitar:</strong> Alimentos ultraprocesados, azúcares refinados, embutidos, frituras y harinas refinadas, ya que pueden aumentar la inflamación y agravar el dolor.</li>
</ul>
<p><strong><img decoding="async" class="alignnone wp-image-5820" src="https://brunimarsa.es/wp-content/uploads/2025/03/check.png" alt="Check Brunimarsa" width="21" height="21" /> Consejo práctico</strong>: Pequeños cambios en la dieta pueden hacer una gran diferencia. <strong>Un té de jengibre</strong> por la mañana, sustituir las grasas saturadas por aceite de oliva y <strong>aumentar el consumo de frutas y verduras</strong> puede ayudar a reducir la inflamación y mejorar la movilidad.</p>
<h2><span style="color: #06606c;">4. Métodos naturales y terapias alternativas: más allá de los medicamentos.</span></h2>
<p><strong>En la búsqueda de nuevas soluciones para el dolor crónico en mayores, y alternativas eficaces</strong> y menos invasivas, muchas terapias naturales han <strong>demostrado ser útiles </strong>en la gestión del dolor en personas mayores.  Estas técnicas pueden ser un complemento ideal para quienes buscan<strong> reducir la dependencia de los analgésicos</strong> y mejorar su bienestar de forma integral. Algunas de las más destacadas incluyen:</p>
<p><span style="color: #10b5cc;"><strong>Acupuntura:</strong></span> La medicina tradicional china ha utilizado la acupuntura durante siglos para aliviar el dolor. Se ha demostrado que puede <strong>estimular la producción de endorfinas</strong> y reducir la percepción del dolor en personas con artritis y enfermedades crónicas.</p>
<p><strong><span style="color: #10b5cc;">Masajes terapéuticos</span></strong>: No solo alivian la tensión muscular, sino que también <strong>mejoran la circulación sanguínea</strong> y ayudan a reducir la rigidez articular. Un <strong>masaje semanal</strong> puede ser clave para mejorar la movilidad y reducir la sensación de dolor.</p>
<p><span style="color: #10b5cc;"><strong>Mindfulness y meditación</strong></span>: Muchas personas mayores con dolor crónico experimentan ansiedad y estrés debido a su condición. <strong>Técnicas de relajación como la meditación guiada y la respiración profunda</strong> pueden ayudar a reducir la percepción del dolor y mejorar el bienestar emocional.</p>
<p><span style="color: #10b5cc;"><strong>Aromaterapia:</strong></span> El uso de aceites esenciales, como el de lavanda o eucalipto, puede contribuir a la relajación muscular y a la reducción del estrés asociado al dolor.</p>
<p><strong><img decoding="async" class="alignnone wp-image-5820" src="https://brunimarsa.es/wp-content/uploads/2025/03/check.png" alt="Check Brunimarsa" width="21" height="21" /> Consejo práctico:</strong> <strong>No todas las terapias funcionan igual para todas las personas</strong>. Lo ideal es probar diferentes opciones y ver cuál se adapta mejor a cada caso. Muchas de estas terapias pueden combinarse para obtener mejores resultados.</p>
<h2><span style="color: #06606c;">5.- Neuroestimulación para reducir el dolor</span></h2>
<p>La <strong>neuroestimulación es una técnica innovadora</strong> que ha demostrado ser eficaz en la reducción del dolor en personas mayores. Se basa en la aplicación de impulsos eléctricos de baja intensidad para modular la actividad del sistema nervioso y disminuir la sensación de dolor.</p>
<p>Terapias como la estimulación transcutánea del nervio (TENS) o la estimulación magnética transcraneal se han convertido en opciones cada vez más utilizadas para tratar condiciones como la artrosis, la neuropatía diabética o el dolor lumbar crónico.</p>
<h2><span style="color: #06606c;">6. Terapia ocupacional y fisioterapia: pilares fundamentales en el alivio del dolor</span></h2>
<p>La <span style="color: #10b5cc;"><strong>terapia ocupacional y la fisioterapia</strong></span> desempeñan un papel crucial en la mejora de la calidad de vida de las personas mayores. A través de ejercicios específicos, técnicas de relajación y adaptaciones en la vida cotidiana, estas disciplinas ayudan a reducir el dolor, mejorar la movilidad y fortalecer la independencia de los mayores.</p>
<p>Un fisioterapeuta especializado puede diseñar ejercicios y técnicas adaptadas a cada persona <strong>para mejorar la movilidad, fortalecer los músculos y reducir la inflamación</strong>. En Brunimarsa, nuestros fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales diseñan planes personalizados de rehabilitación y bienestar adaptados a cada usuario.</p>
<h2><span style="color: #06606c;"><strong>7.- Un buen descanso, clave para aliviar el dolor</strong></span></h2>
<p><strong>El dolor crónico y los problemas de sueño van de la mano</strong>. Muchas personas mayores no descansan bien por las noches, lo que a su vez empeora la <span style="color: #06606c;">percepción del dolor</span> durante el día. Un descanso de calidad permite que el cuerpo se recupere mejor y disminuye la sensibilidad al dolor.</p>
<ul>
<li><strong>Elegir un colchón y almohada adecuados</strong>: Un colchón demasiado duro o demasiado blando puede agravar el dolor articular. Lo ideal es optar por <strong>un colchón de firmeza media</strong> y una almohada que mantenga la alineación del cuello y la columna.</li>
<li><strong>Infusiones relajantes antes de dormir:</strong> Bebidas naturales como la <span style="color: #06606c;"><strong>valeriana, la pasiflora o la manzanilla</strong></span> pueden ayudar a conciliar el sueño sin necesidad de recurrir a fármacos.</li>
<li><strong>Reducir la exposición a pantallas antes de acostarse</strong>: La luz azul de móviles, tabletas y televisores <strong>afecta la producción de melatonina</strong>, la hormona del sueño. Apagar dispositivos una hora antes de dormir puede mejorar la calidad del descanso.</li>
<li><strong>Crear una rutina relajante antes de dormir</strong>: Tomar un baño caliente, hacer ejercicios de respiración o <span style="color: #06606c;">leer un libro ayuda a preparar el cuerpo para el descanso</span>.</li>
</ul>
<p><strong><img decoding="async" class="alignnone wp-image-5820" src="https://brunimarsa.es/wp-content/uploads/2025/03/check.png" alt="Check Brunimarsa" width="21" height="21" /> Consejo práctico:</strong> Si el dolor interfiere con el sueño, es recomendable probar diferentes posiciones para dormir. <strong>Colocar un cojín entre las piernas si se duerme de lado</strong> o elevar ligeramente las piernas puede reducir la presión en la espalda y articulaciones.</p>
<p>El dolor crónico en mayores no siempre se puede evitar, pero<strong> sí se puede gestionar de una manera más efectiva y natural. <span style="color: #10b5cc;">No se trata de eliminar los analgésicos, sino de complementarlos con hábitos saludables</span></strong> que mejoren el bienestar día a día.</p>
<p>En Brunimarsa, acompañamos a las familias en este proceso, ofreciendo un cuidado basado en el bienestar integral. Si tu ser querido necesita apoyo para moverse, mejorar su alimentación o simplemente sentirse acompañado, estamos aquí para ayudarte.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span id="more-5870"></span></p>
<p><strong><span style="color: #10b5cc; font-size: 21px;">CONTENIDO RELACIONADO</span></strong></p>
<ul>
<li style="list-style-type: none;">
<ul>
<li style="list-style-type: none;">
<ul>
<li><a title="Dolores crónicos en personas mayores. Cómo gestionarlos" href="https://brunimarsa.es/dolores-cronicos-en-las-personas-mayores/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Dolores crónicos en personas mayores. Cómo gestionarlos</u></a></li>
<li><a title="Los beneficios de la gimnasia para personas mayores" href="https://brunimarsa.es/beneficios-de-la-gimnasia-para-personas-mayores/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Los beneficios de la gimnasia para personas mayores</u></a></li>
<li><a title=" 8 consejos para aliviar el dolor cervical en la tercera edad" href="https://brunimarsa.es/8-consejos-para-aliviar-el-dolor-cervical-en-la-tercera-edad/" target="_blank" rel="dofollow noopener"><u>Los beneficios de la gimnasia para personas mayores</u></a></li>
</ul>
</li>
</ul>
</li>
</ul>
<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/mas-alla-de-los-analgesicos-nuevas-soluciones-para-el-dolor-cronico-en-mayores/">Más allá de los analgésicos: nuevas soluciones para el dolor crónico en mayores</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cuidar de tus mayores es un acto de amor: descubre las ayudas que te acompañan en este camino</title>
		<link>https://brunimarsa.es/ayudas-para-el-cuidado-de-mayores/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ana Rico]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Mar 2025 10:39:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Mayores]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://brunimarsa.es/?p=5736</guid>

					<description><![CDATA[<p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/ayudas-para-el-cuidado-de-mayores/">Cuidar de tus mayores es un acto de amor: descubre las ayudas que te acompañan en este camino</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div class="vc_row wpb_row row top-row wpb_custom_034b39d9bc6c6b310d69e39f0ccf274f"><div class="vc_column_container col-md-12"><div class="wpb_wrapper vc_column-inner">
	<div class="wpb_text_column wpb_content_element wpb_custom_7c91d232724f73626cc933bd95b25ff0" >
		<div class="wpb_wrapper">
			<p><strong>Cuidar de un familiar mayor es un acto de entrega que implica tiempo, dedicación y recursos</strong>. Mantener la calidad de vida de quienes han cuidado de nosotros es una prioridad, pero el esfuerzo que supone puede ser difícil de sostener sin apoyo.</p>
<p>Para muchas familias, asumir este papel conlleva una <strong>reorganización de la vida cotidiana</strong> y, en algunos casos, <strong>un impacto económico considerable</strong>. Muchas de ellas sienten que, aunque quieren brindar la mejor atención posible, no  cuentan con el apoyo necesario. Sin embargo, existen medidas y ayudas económicas que pueden suponer un alivio y hacer que esta labor sea más llevadera.</p>
<h2><span style="color: #06606c;"><strong>Una deducción fiscal para quienes conviven con mayores de 75 años.</strong></span></h2>
<p>Uno de los apoyos menos conocidos es la <strong>deducción fiscal de hasta 2.550 euros para quienes conviven con una persona mayor de 75 años</strong> . Se trata de una <strong>ventaja fiscal lanzada por la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) a principios de este año</strong>, <span style="color: #10b5cc;">aplicable en la próxima declaración de la Renta</span>, y que busca <strong>reconocer el esfuerzo de quienes brindan atención</strong> a sus mayores dentro de su propio hogar.</p>
<p>Este beneficio es similar al que se aplica a las familias que tienen a su cargo a <strong>personas con una discapacidad</strong> reconocida de al menos el <strong data-start="645" data-end="652">33%</strong> y tiene como objetivo <strong>mitigar los gastos asociados al cuidado de una persona mayor</strong> en el domicilio.</p>
<p>Por eso, para acceder a esta ayuda, <strong>es imprescindible cumplir con el requisito de convivencia efectiva</strong> , es decir, que el progenitor o ascendiente haya residido en el mismo domicilio durante al menos seis meses en el año fiscal correspondiente.</p>
<p>Además, deben cumplirse las <strong>siguientes condiciones</strong>:</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone wp-image-5820" src="https://brunimarsa.es/wp-content/uploads/2025/03/check.png" alt="Check Brunimarsa" width="15" height="15" /> El ascendiente no debe realizar su propia declaración de la renta .</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone wp-image-5820" src="https://brunimarsa.es/wp-content/uploads/2025/03/check.png" alt="Check Brunimarsa" width="15" height="15" /> Sus ingresos anuales no pueden superar los 8.000 euros , excluyendo alquileres exentos.</p>
<p>Esta medida forma parte de la regulación del artículo 57 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (modificado en el <a title="" href="https://www.boe.es/biblioteca_juridica/codigos/codigo.php?id=064_Impuesto_sobre_la_Renta_de_las_Personas_Fisicas&amp;modo=2" target="_blank" rel="noopener"><u>BOE</u></a> el 13 de enero de 2025), que establece que el <strong>mínimo del contribuyente</strong> es de 5.550 euros anuales, con un aumento de 1.150 euros si el contribuyente tiene más de 65 años y un incremento adicional de 1.400 euros si supera los 75 años.</p>
<h3><span style="color: #10b5cc;"><strong>Proceso de solicitud y documentación necesaria</strong></span></h3>
<p>Para beneficiarse de la deducción, es necesario incluirla en la declaración de la Renta y aportar la documentación que justifique la situación, como:</p>
<ul>
<li>Pruebas de convivencia , que acreditan que el mayor ha residido en el mismo domicilio durante al menos seis meses.</li>
<li>Justificantes de los gastos de cuidado realizados.</li>
<li>Certificados de dependencia o discapacidad , en caso de aplicar otros beneficios complementarios.</li>
</ul>
<p>A diferencia de otras ayudas, <strong>no es necesario contar con un reconocimiento oficial de dependencia</strong> para acceder a esta deducción.</p>
<h2><span style="color: #06606c;">Cuidar a un familiar: entre la dedicación y el desgaste</span></h2>
<p>El deseo de mantener a los mayores en casa el mayor tiempo posible es comprensible y denota el amor que les procesamos. Es en su propio hogar, o en el de su descendiente o familiar cercano, donde van a desenvolverse en un ambiente más afectivo y confortable. Sin embargo, <strong>cuidar de un familiar no es solo una cuestión de cariño</strong>, sino también de disponibilidad y capacidad. Cuando la carga se intensifica, externalizar el cuidado se presenta como una <strong>alternativa que garantiza el bienestar del mayor</strong> sin que la familia vea comprometida su propia estabilidad. Contar con apoyo profesional no solo alivia la exigencia diaria, sino que también asegura que la atención se brinda con la experiencia y el conocimiento adecuado.</p>
<p>Aun así, es natural preguntarse: ¿Debería contratar ayuda? ¿Hay apoyos económicos que puedan facilitarme las cosas? Estas dudas son más comunes de lo que imaginas.</p>
<h2><span style="color: #06606c;"><strong>Una decisión personal con respaldo económico.</strong></span></h2>
<p>Decidir cómo cuidar de un familiar mayor nunca es sencillo. Cada situación es diferente y no hay soluciones universales. Sin embargo, es cierto que <strong>conocer las ayudas disponibles puede marcar la diferencia a la hora de planificar el cuidado de forma sostenible</strong>, evitando que la dedicación se convierta en un sacrificio que afecte la calidad de vida de todos los involucrados.</p>
<p>Aún hay muchas personas que desconocen estos apoyos. Informarse es el primer paso para tomar decisiones más tranquilas y conscientes.</p>
<h3 data-start="1829" data-end="1897"><span style="color: #10b5cc;"><strong data-start="1833" data-end="1895">Contratar un cuidador: una decisión difícil, pero acertada</strong></span></h3>
<p data-start="1899" data-end="2192">El segundo paso es descartar la idea de que cuidar a un ser querido es una responsabilidad exclusivamente de los familiares y que, por tanto, solo ellos deben asumirla<strong data-start="1966" data-end="2012">. </strong>Cuando el desgaste físico y emocional comienza a ser una sensación  real y sentimos que, sin desearlo, termina afectando la relación con la persona mayor, es el momento de buscar ayuda externa.</p>
<p data-start="2194" data-end="2412">Contratar a un cuidador no significa delegar el cariño ni perder el control sobre la atención que recibe tu familiar. <strong data-start="2312" data-end="2410">Significa garantizarle el mejor cuidado posible, de la mano de un profesional con experiencia.</strong></p>
<p data-start="2414" data-end="2721">Un cuidador puede brindar tranquilidad en múltiples aspectos:</p>
<p data-start="2414" data-end="2721"><strong data-start="2480" data-end="2506"><img decoding="async" class="alignnone wp-image-5820" src="https://brunimarsa.es/wp-content/uploads/2025/03/check.png" alt="Check Brunimarsa" width="15" height="15" /> Atención</strong>, adaptada a sus necesidades diarias personalizadas. <br data-start="2543" data-end="2546" /><strong data-start="2548" data-end="2575"><img decoding="async" class="alignnone wp-image-5820" src="https://brunimarsa.es/wp-content/uploads/2025/03/check.png" alt="Check Brunimarsa" width="15" height="15" /> Acompañamiento continuo</strong>, evitando el aislamiento y la soledad. <br data-start="2614" data-end="2617" /><strong data-start="2619" data-end="2645"><img decoding="async" class="alignnone wp-image-5820" src="https://brunimarsa.es/wp-content/uploads/2025/03/check.png" alt="Check Brunimarsa" width="15" height="15" /> Alivio para la familia</strong>, permitiendo que los momentos juntos sean de calidad y no de agotamiento.</p>
<p data-start="2723" data-end="2972"><strong>Infórmate también</strong>, por tanto, <strong>de las ayudas económicas que existen para quienes deciden contar con un profesional</strong>. Desde las prestaciones por dependencia hasta bonificaciones fiscales por la contratación de cuidadores, hay opciones que pueden hacer más accesible esta alternativa.</p>
<p><span style="color: #10b5cc;"><strong>En la Comunidad de Madrid</strong></span>, existen diversas medidas de apoyo económico destinadas a quienes cuidan de personas mayores:</p>
<p><span style="color: #06606c;"><strong>1. Deducción por cuidado de ascendientes:</strong></span></p>
<p>Los contribuyentes que tengan a su carga a ascendientes mayores de 65 años o con una discapacidad igual o superior al 33% pueden beneficiarse de una deducción en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) de 515,50 euros por cada ascendiente que cumpla con los requisitos establecidos. Fuente:  <a title="" href="https://sede.agenciatributaria.gob.es/Sede/ayuda/manuales-videos-folletos/manuales-practicos/irpf-2023/c17-deducciones-autonomicas-cuota/comunidad-madrid/cuidado-ascendientes.html" target="_blank" rel="noopener"><u>Agencia Tributaria</u></a></p>
<p><span style="color: #06606c;"><strong>2. Incentivos para la contratación de empleados del hogar:</strong></span></p>
<p><strong>La Comunidad de Madrid</strong> también tiene implementado un programa de subvenciones para fomentar la contratación de personas empleadas de hogar, facilitando así la conciliación de la vida familiar y laboral. Estas ayudas están dirigidas a la contratación de personal para el cuidado de hijos menores de 12 años o de 18 con discapacidad, así como de otros allegados dependientes que convivan en el mismo domicilio. Para el año 2025, se ha aprobado una inversión de 3 millones de euros destinada a este fin.<br />
Fuente: <a title="Comunidad de Madrid" href="https://www.comunidad.madrid/noticias/2024/12/04/comunidad-madrid-destina-3-millones-ayudas-contratacion-personas-empleadas-hogar-facilitar-conciliacion" target="_blank" rel="noopener"><u>Comunidad de Madrid</u></a></p>
<p><span style="color: #06606c;"><strong>3. Beneficios fiscales adicionales:</strong></span></p>
<p>Además de las deducciones mencionadas, la Comunidad de Madrid ofrece desde hace años otros beneficios fiscales para las familias que cuidan de personas mayores. Por ejemplo, existe una deducción de 500 euros por el cuidado de ascendientes mayores de 65 años o con discapacidad. Esta medida forma parte de un paquete de deducciones fiscales destinadas a apoyar a las familias madrileñas. Fuente: <a title="Comunidad de Madrid" href="https://www.comunidad.madrid/noticias/2022/11/08/comunidad-madrid-aprueba-nueva-bateria-deducciones-fiscales-ahorrar-90-millones-ciudadanos" target="_blank" rel="noopener"><u>Comunidad de Madrid</u></a></p>
<p>Es importante destacar que la aplicación de estas deducciones y ayudas está <strong>sujeta al cumplimiento de ciertos requisitos y condiciones</strong>. Por ello, os recomendamos consultar la normativa vigente y, en caso de duda, acudir a un asesor fiscal o a las oficinas de atención al contribuyente de la Comunidad de Madrid para obtener información detallada y actualizada.</p>

		</div>
	</div>
</div></div></div>
</div><p>La entrada <a href="https://brunimarsa.es/ayudas-para-el-cuidado-de-mayores/">Cuidar de tus mayores es un acto de amor: descubre las ayudas que te acompañan en este camino</a> se publicó primero en <a href="https://brunimarsa.es">Brunimarsa</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
